El equipo femenino de Urabá es una gran familia

Historia11_voleibol_web

Por Natalia Cardona

Para las entrenadoras Olga Campillo y Sandra Tascón poder traer al equipo femenino de Urabá al 10° Festival de Ponyvoleibol es brindarle una de las mejores experiencias deportivas a un grupo de jóvenes que sueñan con salir adelante, llegar lejos y transformar su región.

Tanto ellas, como las 12 niñas que conforman el equipo, esperan todo el año este evento, pues es uno de los pocos en los que pueden participar debido a la falta de recursos y a la lejanía. A pesar de esta situación buscan patrocinios, hablan con los padres de familia e incluso en ocasiones sacan de su propio dinero para poder competir.

Afirman que aunque el trabajo es arduo y las historias difíciles realizan su trabajo porque son unas apasionadas del voleibol, son madres, entrenadoras, sicólogas y médicas de las niñas que están en proceso de formación deportiva. Gestionan patrocinios con las empresas de la región, que las dotan de uniformes, balones y equipo deportivo.

Juan Felipe Laverde, gerente de una de esas empresas del Urabá antioqueño, manifiesta con alegría en su rostro que “el proceso ha pasado de ser un convenio con las instituciones y se ha convertido en una amistad”. Dice que se siente cercano al equipo de voleibol, a pesar de apoyar otros procesos deportivos en la región, e inclusive siente un orgullo casi paternal al verlas jugar.

“El deporte es la mejor herramienta de transformación social”, dice mientras ve jugar a las deportistas de la categoría Benjamines. No está lejos de la realidad pues las todas las niñas aunque viven en situaciones vulnerables, son estudiantes destacadas, además de deportistas disciplinadas y responsables.

Noticias relacionadas