Estados Unidos y su viaje “maratónico”

15 enero, 2018


Autor: Alexander Herrera
Fotógrafo: Manuel “El Chino” Quintero

Las bajas temperaturas y las fuertes heladas que golpean a gran parte de los Estados Unidos hizo que el equipo norteamericano, participante del Ponyfutbol Masculino donde compartió el grupo H con Equipo del Pueblo, Apartadó y Girardot, pasara por unas dificultades, superadas por el amor y el esfuerzo de padres de familia y entrenadores, para ver a los chicos jugar en la Marte Uno.

“Las dificultades comenzaron desde el día de abordar el avión en New Jersey. Solo pudimos volar al otro día, dividieron los chicos en varios vuelos, estábamos preocupados de llegar porque teníamos escala en Panamá” comenta Ramiro Quintero, ecuatoriano residente desde hace 20 años en la tierra de Santa Claus, y quien es actualmente delegado del equipo. Todos los jugadores son norteamericanos, pero sus padres tienen nacionalidad de Colombia, Uruguay, México y El Salvador.

Los problemas no solo fueron aeroportuarios. Al llegar a Medellín, las maletas de algunos jugadores no aparecieron, situación que genero angustia entre todo el equipo. “Muchos de nuestros niños tiene la misma talla en calzado y ropa, entonces a quienes les había llegado la maleta con uniformes y guayos le prestaban a los otros compañeros. Es mucho el esfuerzo por ver a nuestros hijos aquí, pero verlos felices y participando en un torneo tan maravilloso, nos da mucha satisfacción” expresa Débora Álvarez, colombiana que reside hace 18 años en la ciudad de New Jersey, madre de Johannes Álvarez, número 15 del equipo estadounidense.

Este medio campista izquierdo tiene 12 años, hincha de Atlético Nacional y el Real Madrid. Igual que su madre, disfruta tanto de jugar en el Ponyfutbol como de los paisajes y el clima de la ciudad. “Para nosotros estar aquí es motivo de alegría porque aquí participan los mejores equipos de fútbol”, expresa este simpático chico, amante de jugar al Play con sus amigos, y cuenta con el apoyo de su mamá, quien solicitó un permiso en el hospital donde trabaja para acompañar a su hijo en todos los partidos y verlo “Grande desde pequeño”.