Jonathan Quintero: música unida al BMX

Fotografía: Daniela Paniagua

Por: Daniela Paniagua

 

El técnico de BMX de Girardota, Jonathan Quintero Cataño, disfrutó de una nueva edición del Festival de Festivales. Además de ser entrenador de bicicrós, es un entusiasta por la música y tiene canciones propias, donde resalta el beat de los sonidos urbanos.

La pasión por la música y las pistas es indudable. Desde afuera apoya los niños y responde todas sus preguntas muy atento. Aunque ambos amores los mantiene alejados y son mundos diferentes, Jonak, como es su nombre artístico, afirma que en los dos escenarios “todo tiene que salir perfecto”.

“Lo que tuvimos tú y yo era mágico, algo fantástico”, describe algunas de sus canciones, ‘Orgullo’ específicamente, uno de sus tres sencillos que ha mostrado al público cuando decidió luchar por la música.

Quintero también fue bicicrosista y afirma que lo que más le gusta es “enseñarles a las personas lo poco que yo sé, así sea mínimo”. Igualmente, el entrenador sabe que debe cuidar sus letras por los niños. Vive inspirado, agradecido y soñando con sus dos pasiones.

Amigos del bicicrós gracias a la pista

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Daniela Paniagua

 

Mathías Forero Gallego, Martín Restrepo Salgado y Mathías Taborda Zapata son del Club Saltamontes de bicicrós, una organización de Itagüí que viene potenciando a los niños para que disfruten y compitan en este deporte.

Mathías desde siempre fue muy inquieto, aclaró Giovanni Forero, su padre: “Mathías lleva solo 11 meses entrenando, nos ha unido mucho como familia y este tipo de eventos fortalece mucho más a los competidores. Mathías siempre fue de riesgos, y él mismo pedía estar en las pistas”, afirmó.

Por su parte, María Salgado, madre de Martín, dice que su hijo es su orgullo. Desde que tiene un año y medio entrena y lleva el talento en la sangre, pues su papá, Juan Camilo Restrepo, corrió al lado de la bicampeona olímpica Mariana Pajón.

Mathías, quien lleva en su bici el número 165, entrena desde que tenía cuatro años y su padre dejó la empresa donde estaba para iniciar su propio negocio y poder acompañar a su hijo: “es dejarlos que sean niños, que disfruten”, afirmó Jhon Fredy Taborda, su progenitor.

Todos tienen algo en común, su amor por la bicicleta y las ganas de seguir pedaleando en busca de disfrute, sueños y sonrisas.

 

Luisa María, la niña que no le teme a nada

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Juan Esteban Monsalve

 

Desde el municipio de Copacabana, Luisa María Muñoz Arango llegó a la pista Antonio Roldán Betancur superando saltos y peraltes. Por fuera de la competencia, su contagiosa sonrisa inspira felicidad, pero dentro del trazado de bicicrós, demuestra valentía y coraje a la hora de hacer lo que le apasiona: llevar la adrenalina al límite.

Para ella no existe el miedo y, según sus propias palabras, no le teme a nada. Hace dos años conoció el mundo del BMX y gracias al acompañamiento constante de sus padres y del equipo Qhawana BMX, esta corredora no ha parado de pedalear hacia el éxito. Pero su amor por los deportes extremos no solamente se reduce al bicicrós.

Desde muy corta edad, esta oriunda de la “fundadora de pueblos” aprendió a maniobrar las motos de sus familiares, generando un lazo especial que la acompañará por el resto de su vida. “Cuando sea grande, quiero ser la mejor en el BMX, pero también quiero ser motociclista, me gusta mucho porque puedo hacer todo lo que me gusta, correr”, afirma la valerosa pedalista.

Su cuatrimoto la lleva a todas partes y cuando acelera muy pocos le siguen el paso. La competencia le corre por las venas ya que, con tan solo diez años, Luisa ha practicado la natación, el taekwondo y el fútbol, pero en el deporte de la bicicleta encontró ese amor especial que hoy la posiciona como una de las mejores corredoras del Baby BMX 2022.

Frellerly, sinónimo de adrenalina.

Fotografía: Duver Alexander Peréz

Por: Santiago Mejía Álvarez

 

Frellerly Betancur manifestó que el BMX cambio su vida, considerando la bicicleta como su mejor amiga, ya que fue la causante de que la adrenalina llegara a su vida.

La deportista, de 11 años de edad, siempre ha tenido afinidad por los deportes de velocidad. En los primeros años de su vida se dedicó al patinaje, disciplina que dejó a un lado luego de tener una caída en una carrera entre sus amigas. Después de esto, empezó a tener acercamiento a la bicicleta, la cual está marcada con el número 15.

“Cuando yo decido dar un par de pedalazos, entra en mi cuerpo la sensación más linda de mi vida, la adrenalina, la cual solo siento cuando estoy encima de mi bicicleta. Me preguntan mucho si le tengo miedo a la velocidad, mi respuesta siempre será la misma, sin ella no sería capaz de vivir”, afirmó.

Para Mayerli Bustamante, madre de la bicicrosista, este deporte no genera ningún tipo de riesgo, de lo contrario, siente que solo se respira una competencia sana entre los competidores. Además, su acudiente agregó que “yo como madre tengo que apoyar todas las decisiones de mi hija, ella es mi motor. Con referencia a este deporte, le debo mucho, hizo una mejor relación entre mi hija y yo”.

Mariana Pajón es el modelo a seguir para Frellerly, considerándola una mujer integra, la cual se preocupa por el bien individual y colectivo, espejo perfecto para seguir formándose como persona y profesional

BMX, la herencia para “Miguelito”

Fotografía: Duver Alexander Peréz

Por: Santiago Mejía Álvarez

 

Paolo Julio Domínguez Puerta es el responsable de que su nieto, Miguel Cortez Domínguez, ame el BMX. “Yo organicé la primera carrera de esta disciplina deportiva en Envigado, con la finalidad de expandir este deporte en todo el país. En este deporte se destaca el juego limpio, siempre vas a ver a los padres de familia tranquilos y a sus hijos dando lo mejor de ellos”, afirmó Paolo.

Para “Miguelito”, como es apodado por sus conocidos, este deporte lo ha formado como una persona responsable, afirmando que su abuelo ha sido el causante del amor que tiene por las bicicletas. Por otra parte, Cortez reconoce que ama la adrenalina, ya que esta lo hace una persona feliz.

Paolo Julio tiene un propósito claro en su vida: fomentar el deporte en la niñez, considerándolo una pieza clave en el crecimiento personal en cada persona. “Todo se basa en esfuerzo, nosotros los acudientes nos esforzamos en lo monetario y en sacrificar tiempo de nuestro trabajo y los niños en dar lo mejor de ellos”.

 

¡Y Luis Ángel los cumplió feliz!

Fotografía: Duver Pérez

Por: Juan Esteban Monsalve

 

Cuando el campeón llega a la pista, inmediatamente se roba todas las miradas. La vida le sonrió a Luis Ángel Rocha Giraldo cuando le entregó las facultades necesarias para triunfar en el BMX. Puede no ser muy alto, pero su estatura se compensa con la gran capacidad que tiene para superar las curvas y los saltos que le propone la pista de bicicrós.

Tan solo con siete años, Luis Ángel ya sabe lo que es ser campeón de la Copa Antioquia, destacándose además por sus múltiples participaciones en competencias regionales. Este pequeño corredor vivió un momento inolvidable en el Baby BMX, ya que pudo celebrar su cumpleaños haciendo lo que más le gusta, saltando en la pista y exigiéndose cada vez más.

Este talento proveniente de Apartadó tiene en su mente una sola meta: quiere llegar a ser el mejor bicicrosista del mundo. Diego Arboleda es su ídolo y su mentor. Cuando Luis Ángel habla de él, inmediatamente sonríe y llena de pasión sus palabras: “quiero ser como Arboleda, porque coge muy bien los peraltes y es la parte de la pista que más me gusta, él es muy bueno”.

La historia de este campeón no ha sido fácil, pues el poco apoyo y la falta de espacios adecuados en Apartadó dificultan sus entrenamientos diarios. Más allá de las adversidades, Luis Ángel superó con amplitud las tres primeras mangas del Baby BMX en la apertura de la disciplina ocupando el primer lugar de su categoría.00

La celebración no pudo ser mejor: en el día de su cumpleaños comió torta con gaseosa en su lugar favorito, la pista, y acompañado de sus padres, quienes son parte fundamental en la trayectoria de este futuro campeón mundial.

 

Bendita seas entre todos los hombres


Por: Rodrigo Pérez Ríos
Fotografía por: Andrés Henao

Es la única mujer entre diez hombres. Todos, pertenecientes a la delegación de Caucasia que participó en la tercera edición del Baby BMX, organizado por la Corporación Deportiva Los Paisitas.

Luciana Valencia Zea, una caucasiana de 6 años de edad, con algo de timidez en su mirada, atina a decir que la bicicleta es una de sus tantas pasiones. Además, del reto que significa: “Aprendo todos los días las técnicas del bicicrós, no me da miedo caerme y ya se me hace fácil ganarle a los de mi pueblo, Caucasia. Con los de Medellín si no he podido”, afirmó.

Su padre, Diego Valencia, la trae a la capital antioqueña regularmente. Uno de sus hobbies es llevarla a la peluquería para que la peinen y le hagan largas trenzas. “Me gusta que tenga peinados particulares, a las niñas todo les luce, sin afán, me tomo el trabajo de llevarla al salón de belleza, ella es una papeleta”, dice su progenitor en medio de risas.

Luciana alcanzó la posición 12 de la categoría Principiantes 6 años con 90 puntos acumulados en las dos jornadas que tuvo en acción el deporte de las bielas y los saltos. Nada mal para una niña que está empezando en este deporte… ¡y a vivir!

Su bicicleta con ruedas de 20 pulgadas fue un regalo de sus padres: Juliana y Diego. De hecho, cuenta que se alegraron mucho cuando llegó con la idea, una tarde después de la escuela, de empezar a entrenar, sin importar que en Caucasia sean pocas las mujeres que practican este deporte.

De sus generalidades más particulares… está en primero de primaria, admira a Mariana Pajón desde su sencillez, sabe nadar en piscina y en río, le encanta el pescado y bailar… sobre todo, una canción de reggaetón en particular: “Calma” de Pedro Capó con Farruko.

Caucasia es un municipio de la subregión del Bajo Cauca antioqueño. Es uno de los principales centros urbanos y de comercio del departamento. Tiene pista de bicicrós. Luciana Valencia Zea alterna entre sus raíces de tierra caliente y la llegada a la gran ciudad para cumplir sus sueños… que, por cierto: “quiero ser también piloto de helicópteros, veterinaria, policía y jamás dejar de practicar el bicicrós”, puntualizó.