BMX, una pasión que las une


Autor: Jessica Cano Rojas
Fotógrafo: Andrés Ángel

“Y si nos toca competir una al lado de la otra, también nos la guerreamos”…  son las palabras de Catherine Palacio y Yariana Querubín, dos bicicrosistas de Turbo que compiten en la misma categoría de 11 y 12 años del Festival de BMX organizado por la Corporación Los Paisitas.

Se conocieron entrenando hace tres años y medio, y desde entonces son inseparables. Ambas de pocos amigos, pero entre ellas les basta para compartir la misma pasión y pasar el tiempo juntas, porque aunque no estudian en el mismo colegio, ni están en el mismo grado, no es impedimento para llevar su amistad por fuera de las pistas.

Catherine, una morena a la que le gusta peinarse con trenzas y entre ellas poner adornos, llegó al BMX por su papá, que al mismo tiempo es el entrenador del Club. Ella se ve en este deporte toda la vida y algún día le gustaría ser entrenadora, también como su padre.

Por otro lado, Yariana práctica bicicrós por sus otros seis hermanos que también llegaron al Festival a participar. De tanto irlos a ver competir quiso entrenar y le gustó tanto que hasta  se puso como meta ser la mejor, incluso poder superar a la deportista Mariana Pajón.

Ambas niñas han aprendido a disfrutar del deporte independiente de los resultados, y aunque compiten juntas no ha sido impedimento para apoyarse en cada ronda y desearse lo mejor la una a la otra y como ellas lo dicen “siempre queremos que alguna gane”. Se comparten los guantes, los uniformes, los cascos y hasta las bicicletas cuando entrenan,  y aunque cada una tiene su “bici” si a alguna se le daña, la otra se la presta y así se las arreglan.

Vinieron a competir juntas, y entre nervios y felicidad se montan al partidor para comenzar la carrera… Uno, dos, tres y empieza el ruedo… Se encuentran en la meta… Yariana quedó en el número cinco y Catherine en el seis. Es la primera jornada de dos, y se van con la mejor actitud para continuar la competencia.

La pista no es el límite


Autora: Jessica Cano Rojas
Fotografía: Andrés Ángel

El Club Pirañas llega desde San Rafael a participar este año, por primera vez, en el Festival de BMX. José Alejandro Jaramillo, fundador, director y entrenador del equipo, siente una gran pasión por este deporte, tanto que le ha alcanzado hasta para crear un Club de BMX en cada municipio donde el también médico llega a dirigir el hospital… Guadalupe, Amalfi y Pueblo Rico por mencionar, cual marinero que deja un amor en cada puerto donde va.

El club comenzó hace un año y tiene hasta ahora 140 niños entrenando, de los cuales 36 están hospedados en la casa del entrenador en Medellín para poder participar. José Alejandro cuenta, mientras anota en su cuaderno las posiciones de sus pupilos en competencia, que cuando él llegó al municipio un día vio unos niños montando bicicleta en la calle y les dijo que si querían entrenar. Algunos dijeron que sí. La primera vez llegaron 3, luego 18 y cada vez fue aumentando el número hasta llegar a la cantidad  actual. 140 niños entrenan en San Rafael sin pista, en el coliseo de baloncesto.

Mientras transcurre la primera jornada en el Festival se van anunciando los puestos de llegada de los corredores. Club Pirañas va ocupando los terceros y cuartos puestos. Así, entrenando en suelos planos, estos niños han aprendido velocidad y fuerza. “Ha sido difícil en el momento de enseñarles técnica porque no contamos con el escenario, pero eso no ha sido un impedimento para que los niños compitan” comenta José.

Con el tiempo, este entrenador ha conseguido 40 bicicletas para prestarlas en los entrenamientos a los niños que no tienen la posibilidad de tener una propia, además el Club ha recibido apoyo de deportistas profesionales que les han patrocinado con uniformes e implementos deportivos.

Mientras habla del club y los logros que han obtenido, se acerca una de sus niñas  y se queda, tímidamente, a un lado de él en la conversación. “Esto para mí ha sido una labor social, un proceso formativo, lúdico y recreativo, el deporte me ha permitido rescatar a muchos niños de las realidades sociales” y es que para muchos, José se ha convertido en su familia, como la pequeña visitante que lo acompaña mientras escucha.

Termina la segunda versión del Festival de BMX


Desde el partidor, competidores de 37 delegaciones de Antioquia partieron con entusiasmo y esfuerzo mientras sus familiares y amigos los alentaban desde las gradas de la Pista Antonio Roldán Betancur, para dar por terminada la última ronda del Festival de BMX 2018.

Este jueves 11 de enero se premiaron 45 de sus 200 participantes en 16 categorías que van desde los 6 hasta los 12 años de edad. La sorpresa de la tarde fueron las delegaciones de San Rafael y Chigorodó, que destacaron por “volar” como aves sobre los resaltos de la pista.

Los corredores del BMX están listos en el partidor


200 deportistas  participarán en el Festival de BMX, que se desarrollará el miércoles 10 y el jueves 11 de enero en la pista Antonio Roldán Betancur, de Belén, al sur de la capital antioqueña. El congreso técnico se realizará a la 1:30 p.m., para dar paso a la primera jornada de competencias a partir de las 2:00 p.m. de este miércoles. En la segunda jornada, cuando se conozcan los ganadores, se hará el acto de clausura y la entrega de reconocimientos.

Se rompe el estereotipo del BMX en el Festival de Festivales

Fotografía: Andrés Ángel

Por: Paola Andrea Garzón 

Cuando un estereotipo está tan marcado, es difícil creer lo contrario. Sin embargo, Pablo Domínguez, un abuelo de 63 años ha luchado incansablemente la mayor parte de su vida para sacar adelante a sus hijos y nietos quienes han estado casi toda su vida en el deporte.

Desde hace ya varios años son sus nietos quienes tienen el protagonismo. Daniel García Domínguez lleva 6 de sus 11 años montando y practicando BMX con tal dedicación que esta lo llevó al Mundial Copamundo del año 2016, en donde pudo haber salido campeón de no ser por una caída en su tercera vuelta. Aún así, el solo hecho de hacer estado entre los mejores lo hace un ganador, motivándose para sus próximas competencias.

Su hermano, Miguel Cortés Domínguez, con 6 años empezó un poco más temprano. Fue a los 2 años de edad que su padre le compra una bicicleta y desde ese momento se enamoró del deporte sobre ruedas. Parece ser el menor de todos los competidores del primer Festival de BMX realizado por la Corporación Deportiva Los Paisitas y, para sus primeras vueltas, quedó de segundo corriendo con el número 41 en su bicicleta. “Es un niño que hay que empujarlo para muchas cosas menos para entrenar el deporte y aún después de entrenar llega a la casa y sigue montando bicicleta en la calle. Cuando le digo que vamos a entrenar él ya tiene sus implementos organizados” afirma su abuelo Pablo, quien es el que los acompaña en todo momento.

Desde siempre han sido enseñados a una buena alimentación y ya saben qué es bueno o malo para su salud por lo que, de manera autónoma, saben qué alimentos consumir y, aun cuando no les sobran los recursos económicos, nunca se han visto impedidos para practicar este deporte que les apasiona y en el que esperan ser, algún día, campeones mundiales siempre motivados por su abuelo.

Pedaleando desde sus dos años

Por: Tatiana Gómez Quiceno

Fotografía: Andrés Ángel

Desde los dos años de edad  Juan Esteban Henao aprendió a montar bicicleta. En un día de sus vacaciones fue a visitar a su abuela materna en Quibdó, capital de Chocó. Este niño no tuvo miedo de empezar a pedalear sin ayuda de nadie, fue entonces cuando todos los vecinos gritaban eufóricos, “párenlo, se va caer, que verraquito para pedalear”… mientras tanto él continuaba sin parar.

Cumplidos sus cuatro años le pidió a su madre ingresar al bicicrós: “pasamos un día caminando por una pista y él me dijo que quería estar allá. A mí me daba susto, pero decidí apoyarlo” expresa Jacqueline Perea Molano, progenitora de Juan Esteban. Este pequeño pertenece al Club Las Águilas y asegura que su principal motivo para ingresar a este deporte fue la velocidad.

“Como era tan pequeño en todas las carreras llegaba de último, cuando estaba llegando a la meta salía la otra manga y él creía que era campeón, siempre salía feliz y me decía ´mami, mami soy un campeón´”, cuenta su madre.

Juan Esteban tiene 10 años de edad y ha pasado de la categoría Novato a Experto. Jacqueline dice con orgullo que ya ha logrado llegar de primero a la meta, por su parte Juan Esteban afirma que se ha enamorado de su bicicleta: “me gusta mucho estar en el bicicrós, amo mi bici”.

Su sueño por el BMX no la detiene

Fotografía de: Andrés Ángel
Por: Tatiana Gómez Quiceno

Al entrar a la pista de BMX Valeria Buelvas Berrío lo hace con seguridad, su positivismo y entrega la caracterizan y la convierten en una competidora fuerte. Con ocho años de edad tiene claro que su futuro estará en la pista y que llevará en alto el nombre de Turbo.

Valeria vive en la vereda La Esperanza, ubicada a 10 kilómetros del lugar de entrenamiento, lo cual ha sido un obstáculo duro para su preparación, pues el único transporte son las mototaxi y son difíciles de conseguir, además, de que generan un gasto diario, el cual la familia de Valeria no le queda fácil cubrir: “para estar acá en el Festival de BMX entrené tres días antes, pero la mayoría de veces solo puedo ir a entrenar una vez al mes”, expresa Valeria.

Dada las condiciones, Gloria Cecilia Berrío, madre de la pequeña, relata que para que su hija practicará decidió comprarle otra bicicleta y así salir a entrenar en su vereda. El mundo equino es otra de sus pasiones: “ella ama los caballos, tiene uno que se llama El Vale, ella se baja de la bicicleta y se monta al caballo”, dice.

La motivación para “El Chileno” son sus alumnos

Fotografía de: Andrés Ángel
Por: Tatiana Gómez Quiceno

“El Chileno” es un entrenador apasionado por el BMX que desde el año 1996 se dedica a este deporte. Su motivación la encuentra cada vez que transmite su conocimiento, pues asegura que sus alumnos son su gran alegría: “Yo me levanto es por estos niños, sacarlos en lo personal y lo deportivo es mi misión”, dice David Alejandro López, entrenador del Club Raptors.

Cada vez que un alumno acaba de competir y se le acerca, este entrenador lo recibe con emoción y lo primero que hace es felicitarlos: “muy bien, lo hiciste muy bien”, dice sin importar en qué posición haya llegado. Para Simón Acosta, uno de sus alumnos, “El Chileno” los entrena duro y les brinda el acompañamiento necesario para salir a competir.

De lunes a viernes su jornada comienza  8:00 de la mañana. A esta hora llega a la pista… su día termina a las 9:00 de la noche, y aunque es largo su trayecto laboral, es allí donde asegura que siempre quiere estar: “yo disfruto cada día levantarme y saber que voy a estar la mayoría de mi tiempo entregado al bicicrós, no hay nada más que ame”, afirma David.