Envigado y Guarne repitieron título en el Baby Micro Comfenalco Antioquia del Festival de Festivales 2019


Inder Envigado e Inder Guarne se quedaron con los títulos Masculino y Femenino, respectivamente, del Festival de Baby Micro Comfenalco Antioquia, que terminó esta tarde en el Parque Club Comfenalco Guayabal, como parte de la novena edición del Festival de Festivales Martín Emilio ‘Cochise’ Rodríguez, que organiza la Corporación Deportiva Los Paisitas en la capital antioqueña.

Los envigadeños alcanzaron el campeonato tras superar en una reñida final a su similar de Defat La Cabaña por marcador de 7-3. Además, defendieron con éxito el título alcanzado en la versión del año anterior convirtiéndose en bicampeones. Los “naranjas” acumularon a lo largo del torneo siete victorias en igual número de juegos, anotando 55 goles y recibiendo apenas 17. Inder Envigado, que desde el inicio del torneo se mostró como uno de los elencos más fuertes, estuvo conformado por Juan José Peláez, Pablo Londoño, Juan José Henao, Jorge Mario Sánchez, Samuel Zúñiga, Jerónimo Serna, Sebastián Salinas, Juan José Peláez, Santiago Londoño, Juan Manuel Guzmán, Juan José Rey y Samuel Hernández. La dirección técnica fue de Luis Felipe Correa y la asistencia de Logan Ramírez.

De otro lado, la final femenina representó la mayor alegría para Inder Guarne, que superó 4-3 a Saeta Fundación Bogotá, encuentro protagonizado ante el numeroso público que llegó al escenario deportivo. Las guarneñas, bicampeonas de Baby Micro, sumaron en el torneo 5 partidos, ganando 4 y empatando 1, justamente en la primera fase ante el rival al que esta tarde le ganaron el campeonato. Sumó 30 goles y permitió 17 en contra. La nómina campeona estuvo conformada por Salomé Acosta, Sara Molina, Zharikc Yiseth Martínez, Laura Acevedo, Valeria López, Yeny Sirley López, Valentina Rincón, Laura Sofía Escobar, Salomé López y Gisela Londoño. Su técnico fue Emerson Higuita y Paula Rivera fue la asistente.

La última fecha del Baby Micro Comfenalco también sirvió para la definición de los terceros lugares en Damas y Varones. En el primer duelo Inder Medellín venció a Granada Creafam por marcador de 7-2, mientras que en el masculino el último lugar en el podio fue para Santander Bucaramanga que le ganó 10-0 a Riosucio Chocó.

La Comisión Técnica del torneo también entregó los siguientes reconocimientos:

Valla menos vencida Masculina: Inder Envigado con 17 goles

Valla menos vencida Femenina: Inder Medellín con 3 goles

Goleador Masculino: Yeiner Murillo de Riosucio Chocó con 23 goles

Goleadora Femenina: Valeria López de Inder Guarne con 10 goles

Juego Limpio Masculino: Defat La Cabaña Bogotá

Juego Limpio Femenino: Granada Creafam

Mejor Jugador Masculino: Miguel Pedreros de Defat La Cabaña Bogotá

Mejor Jugadora Femenina: Valeria López de Inder Guarne

Amigas para meter goles y divertirse


Por: Luisa María Gallo García
Fotografía por: Andrés Ángel

Mariana Villada y Valery Gallego son los refuerzos que Cosfa Bello utilizó para participar en la versión femenina del Babymicro Comfenalco 2019. Entrenan fútbol y llegaron al fútbol de salón a vestir el uniforme gris de las bellanitas. Resaltan por trabajar en conjunto y celebrar los goles corriendo a abrazarse. Ambas de cabello oscuro y largo, delgadas, una más alta que la otra.

La 10 del equipo es Mariana, nació en el 2008 y su deseo por entrenar fútbol surgió cuando veía jugar a su papá hace cinco años. Valery, la 7, nació en el 2007 y empezó a jugar después de llegar al barrio Niquía Camacol desde Manrique, cuando en compañía de los hijos del primo empezó a entrenar en un club envigadeño hace seis.

Mariana cuando hace goles se los dedica “todos al profe”, corre a abrazar a Andrés Felipe Piedrahita emocionada de que con la fuerza y precisión de su pie la pelota entró al arco. Llega también a la mirada de su mamá para formar con sus dedos un corazón. Valery cada acierto se lo dedica a su mamá y es esa sonrisa la que busca para compartir la alegría.

Las dos jugadoras se conocieron hace menos de mes y medio, cuando iniciaron el entrenamiento para este torneo al llegar al equipo del Colegio Parroquial San Francisco de Asís (Cosfa) de Bello. Por el modo en que se las ve en la cancha se podría intuir que se llevan bien, están conectadas, se sonríen y se tienen en cuenta para hacer los pases.

Valery y Mariana quieren estar toda su vida en el fútbol. La 7 responde, sin dudar, que quiere llegar a la división femenina del Barcelona. Y la 10 “perseguiría a Cristiano Ronaldo en el equipo que esté”, cuenta su mamá Paula Andrea Ramírez, por eso dice que le gustaría hacer parte de la Juventus femenina.

Si bien no quieren llegar al mismo Club sí coinciden en que al entrar a la cancha en lo único que piensan es en “meter goles y divertirse” y saben hacer las dos cosas.

Steven Gerrard tiene el mejor apodo


Por: Luisa María Gallo García

“A Pirulo, pásele el balón a Pirulo” gritan varias voces en la tribuna y, respondiendo a esas demandas, la pelota llega a los pies del menor del equipo de Nariño, Cundinamarca. Cual tocayo del famoso exfutbolista y entrenador inglés, arribó al Parque Club Comfenalco Guayabal Steven Gerrard Sáenz Sánchez, con una estatura de 1.30 metros, asombrando con su destreza y precisión en la cancha.

“Pirulo, como esos bombones pirulitos, chiquiticos” dice uno de sus compañeros cuando se le pregunta el porqué del sobrenombre, añadiendo que “nosotros mismos nos ponemos los apodos, eso es una recocha todos allá en el hotel”.

‘El Tigre’, ‘La pulga’, ‘El Pibe’, entre otros, son algunos de los apodos que han recibido grandes futbolistas. ‘Pirulo’ no recuerda cuándo lo empezaron a llamar así, sabe que fue en el equipo porque en la casa lo llaman por su primer nombre. Quizá no logra traerlo a la memoria porque no anda pensando en cómo lo nombran sino, como él mismo dice, en “meter goles y en ganar”.

‘Pirulo’ juega también con ‘Guati’, con ‘Porrebombillo’, con ‘Juliomuelas’ y otros apodados del conjunto cundinamarqués. Con siete años, él sabe que quiere ser un gran jugador y lo que implica serlo… el sobrenombre ya lo tiene y la actitud también, no únicamente en la cancha, también al posar para las fotos.

Compartiendo es como se hacen nuevos amigos


Por: Luisa María Gallo García

Inder Envigado continúa la costumbre que inició hace cinco años: compartir con algún equipo foráneo un detalle y crear vínculos entre los jugadores de ambos planteles. Este año el conjunto elegido fue Cereté de Córdoba. Desde antes de iniciar el torneo ya habían pensado en ellos como receptores del regalo y, coincidencialmente, estuvieron en el mismo grupo, el D, teniendo que enfrentarse en la última fecha de la primera fase del torneo.

“Como nosotros estamos de locales es un proceso un poco más sencillo para los niños, van todos los días a dormir a la casa, están rodeados de su familia y no tienen tantos gastos, pero para otros grupos sí es más difícil”, explica Felipe Correa, entrenador de Inder Envigado. “Es una manera de solidarizarse con los otros equipos, pero también de crear relaciones y recordar que este tipo de eventos debe ser más que una competencia.”

Este año el regalo fue una pantaloneta y un par de medias a cada niño. Luego del encuentro, que terminó con triunfo para los “naranjas” 14 a 3, los jugadores se sentaron a compartir una porción de pizza y gaseosa. Ya el partido había pasado y era tiempo de diversión e integración.

“Hay delegaciones que llegan a la ciudad con más facilidad que otras, pero para Cereté no fue tan fácil llegar acá, por eso también queríamos compartir con ellos” dice el director del equipo anfitrión. Por su parte, Jorge Centeno, miembro del equipo técnico de Cereté cuenta que “los papás se encargaron de reunir el dinero para que sus hijos pudieran venir a jugar, sabiendo que no es tan sencillo sacar del bolsillo casi un millón de pesos después de diciembre que hay tantos gastos”.

Con este reconocimiento Inder Envigado quiere demostrar respeto por el rival, que esta vez fue el grupo de cereteanos, mismo que durante la primera fase invitó a los jugadores envigadeños a visitar el municipio del Medio Sinú. El ofrecimiento busca hacer un proceso de intercambio de experiencias entre ambos equipos. Allí les proporcionarían alimentación y hospedaje, donde cada niño cordobés reciba a un antioqueño en su casa. Así que esta naciente amistad tendrá un segundo capítulo este año.

La barra de Santander está loca


Por: Luisa María Gallo García

Esta es la barra de Santander, estamos locos de la cabeza” cantan en la tribuna los papás de los jugadores de Santander, equipo de Bucaramanga que compite en el Babymicro Comfenalco. Las mujeres son mayoría y alientan a sus niños cuando hacen gol… Y aún más cuando lo hace el equipo contrario para ayudarles a cambiar los rostros decepcionados, darles ánimo y recordarles que jueguen como los campeones que son.

El equipo está conformado por niños de tres clubes de la “Ciudad Bonita” que empezaron a entrenar para la preparatoria del torneo. Han sido ganadores en la Liga Futsal de Bucaramanga y en el Torneo Interbarrios de Futsal Q’Hubo.

Esta es la barra de Santander, estamos locos de la cabeza”… En octubre estuvieron en Cundinamarca y fue la primera vez que un equipo santandereano ganaba las eliminatorias. Desde entonces, los papás se organizaron, con las mismas indicaciones de los niños y los profesores Fabio Andrés Gallo y Breyner Jaimes para entonar las canciones que los animarían. Son las voces, las palmas, las vuvuzelas y los saltos llenos de energía los que alientan a los jugadores y al cuerpo técnico.

“La barra hace parte fundamental del proceso de los niños, para ellos es muy importante escucharnos ahí. Este año cada niño vino acompañando y hay 3 familias completas. Los papás son los patrocinadores oficiales de que el equipo esté acá, pues ellos costean todo” cuenta Karen Corredor, esposa del profesor Fabio y una de las que más canta y salta viendo a los jugadores.

Esta es la barra de Santander, estamos locos de la cabeza”… Es la primera vez que vienen a Medellín y participan en el torneo. Sus días transcurren concentrados en los enfrentamientos deportivos del Festival, en disfrutar de las instalaciones que ha dispuesto Comfenalco para los jugadores en el Parque Club de Guayabal y en crear nuevas canciones que los hagan sentir ganadores

Sus cabellos iluminan el Babymicro


Por: Luisa María Gallo García

Los jugadores de Riosucio, Chocó, pintaron sus cabezas el mismo día que jugaban su segundo partido en el Babymicro Comfenalco. El cabello de los jugadores fue decolorado por sus entrenadores después de pedirles permiso a los padres. Lo hicieron como una forma de “complacerlos” por su victoria 7-4 ante Cosfa Bello en la primera fecha.

Llegaron a Medellín con el apoyo de la alcaldía y el Inder riosuceño. Mencionan el esfuerzo que implica haber viajado hasta la capital antioqueña y también el de entrenar en un municipio con una precipitación anual de 2.854 mm, en el que las lluvias suelen generar inundaciones que afectan el escenario deportivo y los obliga a buscar un nuevo espacio para ejercitarse.

Con la decisión de pintarse el pelo de amarillo, que surgió desde los mismos jugadores, se unen a la tradición que existe en ese municipio del Darién chocoano: darle al cabello otro color al celebrar las Fiestas de la Virgen del Carmen en el mes de julio.

“Cuando llegamos a la cancha la gente nos miraba. Incluso, algunos jugadores de otros equipos se acercaban a preguntar por el pelo. Y ahora están a la expectativa con el juego. La gente sonríe al verlos”, cuenta Eder Asprilla Moreno, miembro del equipo técnico. Si siguen ganando los partidos, también ellos van a quitarse el negro de las cabezas. Al hacerlo cumplen con lo que ellos mismos califican como “un proceso de identificación” pues quieren ser recordados y pasar a la final.

Con técnicas orientales, Samuel mejora para el fútbol


Por: Luisa María Gallo García
Fotografía por: Juan Londoño

Roberto Hernández Salinas celebra de pie al lado de la cancha la atajada que acaba de hacer su hijo, uno de los arqueros de Inder Envigado. Samuel Hernández Botero está próximo a cumplir los 12 años y su gusto por el fútbol empezó cuando vio los partidos del Mundial Brasil 2014. Por esos días le pidió a su papá que buscaran una escuela, pues él quería empezar a entrenar ese deporte.

Antes de eso había logrado ser cinturón amarillo en Hapkido, arte marcial coreana que su papá practica desde 1979 y en donde es uno de los Maestros más reconocidos a nivel nacional. Sin embargo, Samuel desistió de entrenar esta disciplina porque “no me sentía tan bien… para el Hapkido hay que estar muy atento y yo me sentía muy desconcentrado”. Con el fútbol siente que sí ha logrado concentrarse, que cada día es más bueno y que el entrenamiento lo fortalece.

“En el primer partido me fue muy mal porque yo no sabía casi nada, pero cuando cambié de escuela sí me hacían entrenamientos de arquero y empecé a aprender” cuenta Samuel, que pasó por dos escuelas antes de llegar al Envigado Fútbol Club y esta es su primera participación en el Babymicro Comfenalco.

Para su papá es muy valioso que su hijo haya elegido un deporte por su cuenta, trata de no incidir para que él mismo tome sus decisiones y por eso no le contó que cuando era niño también jugó en la misma posición. Ahora, el padre sigue entrenándolo en algunos principios del Hapkido como flexibilidad, saltabilidad, caídas y especialmente, actitud. Diariamente tratan de meditar entre ocho y diez minutos para mantener un equilibrio entre lo físico y lo mental.

Samuel tiene claro que quiere aprender a conocerse a través del fútbol y se siente feliz de hacer parte de la “cantera de héroes”.

Encontrando motivación en días grises


Por: Luisa María Gallo García
Fotografía por: Andrés Ángel

En medio de voces masculinas, gruesas y fuertes, se escucha la voz suave y potente de Yoliseth Palacios dándole indicaciones a los niños: “Sosténgalo. Avance. Llegue aquí”. Cada que suena el silbato, los jugadores de camiseta anaranjada de Apartadó se reúnen en torno a ella y la miran atentos.

A pesar de que su entrenadora ha asistido 3 veces al Festival de Festivales, los 12 niños del Urabá participan por primera vez como equipo. De entrenar fútbol se han reunido para reconocer las variantes que tiene con el fútbol de salón, aprendiendo nuevas posiciones y técnicas.

“No pensaba presentarme a las eliminatorias, pues todo el año estuve pendiente del proceso de mi mamá que tiene cáncer de cerebro, estuvo hospitalizada en Urabá y dos meses en Rionegro. Pero el gerente del Imder me propuso crear un equipo con niños de otros clubes y aquí estamos” cuenta Yoliseth.

Las otras dos mujeres que conforman junto a ella el cuerpo técnico no pudieron llegar a Medellín por motivos familiares. Aunque está dirigiendo sola, se siente respaldada por los jugadores y por sus papás, que están felices de ver a sus hijos en este deporte. Ser una mujer en medio de tantos hombres le hace sentir fuerza, la cual ha ido creciendo durante los seis años de experiencia acompañando el proceso de jóvenes futbolistas.

Un mes y medio antes de llegar a la primera fecha de este Festival de Babymicro Comfenalco se reunieron los jugadores a entrenar. Yoliseth volvió a la cancha, y advirtiendo las circunstancias que le permitirían estar nuevamente en la capital antioqueña, disipó sus temores para animar a su nuevo equipo.