Nadando entre notas musicales

Fotografía: Juan Esteban Monsalve

Por: Juan Esteban Monsalve

 

Cuando Amanda Sánchez Toro llega al complejo acuático César Zapata, inmediatamente se roba la atención de todos los presentes. Compitiendo dentro de la piscina, siempre destaca en su categoría femenil de los 10 años, y por fuera del agua despliega emoción cuando te sientas a escuchar sus incontables anécdotas.

Desde los seis meses de edad, Amanda comenzó a nadar bajo el entrenamiento de su padre en el municipio de Caucasia y hasta el día de hoy no ha parado de compartir sus habilidades bajo el agua.

Hija de padres entrenadores de natación, la pequeña proveniente de la “capital del Bajo Cauca” ha encontrado un equilibrio entre el deporte acuático y su otra gran pasión, el canto. “En mis tiempos libres le canto a mis papás y a mis amigos, tengo pánico escénico, pero quisiera dejarlo de lado para cumplir mi gran sueño, ser cantante”, dice la niña.

La responsabilidad que ha logrado tener gracias al entrenamiento exhaustivo que le propone la natación la ha formado como persona y, según ella, le ha facilitado mucho su vida cuando quiere planearse un reto. “A mí me gusta cantar algo lindo que me haga sentir bien conmigo misma, pero no dejo de lado la natación porque quiero destacar en todos los aspectos”, dice Amanda.

Alma de tiburón, cuerpo de campeón

Fotografía: Lucho Benavides

Por: José Daniel Acevedo

 

Es la mañana del viernes 21 de enero, la edición 11 del Baby Natación está próxima a terminar. Son cinco las modalidades que tendrán su respectiva final en la categoría 10 años y, en cada una de ellas está Julián Felipe Sarmiento López, un nadador al que le encantaría tener la habilidad de un tiburón blanco, por su ferocidad y potencia bajo el agua.

Julián vive en el barrio Tasajero de la ciudad de Cúcuta y es el único representante del Club Vida en el Agua en el Festival de Festivales. “Él es un chico bastante disciplinado, desde que llegó al club ha demostrado su interés por la natación y el deporte. Creo que con él pudimos representar la calidad de nuestro club”, mencionó la entrenadora Yeimi Soret Pinto.

Inicialmente, el fútbol fue la primera disciplina que llamó la atención de Julián. Su camino en el deporte de la pelota terminó con una lesión de rodilla que, por suerte para él, lo llevó a las piscinas para hacer un proceso de recuperación que terminó conquistando su pasión, hasta el punto de soñar con ser como sus ídolos, David Carrillo, su entrenador y Alejandro Arévalo, Selección Colombia en aguas abiertas.

A 17 horas de su casa, este talentoso chico espera conquistar la mayor cantidad de medallas en su primera participación en el Baby Natación y continuar su andar hacia la cima de la natación internacional.

Un año ganado gracias a la natación

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Yeison Velásquez Hernández

 

En el año 2019 Samuel Andrés Alvarado Monsalve, participante del Baby Natación, y toda su familia, salieron de su país natal Honduras para radicarse en Caucasia, Antioquia. Rápidamente la cultura, gastronomía y los paisajes colombianos los cautivaron.

La natación no siempre fue la pasión de este deportista. De hecho, la odiaba. Intentó aprender a nadar en el año 2020, cuando tenía 7 años de edad y su madre lo matriculó en la escuela del Club Delfines de Caucasia, pero Samuel solo duró unas cuantas clases; sentía temor a la profundidad de las piscinas y decidió no volver.

“A él no le gustaba sumergirse en el agua, no le interesaban las clases, no se acopló y no volvió a la escuela. Sin embargo, nosotros insistimos, nos comunicamos con su madre y los convencimos de que volvieran a intentarlo”, recuerda Amado Sánchez Lara, entrenador del Club Delfines.

El principal motivo para que este chico volviera a la natación fue su mala conducta en la institución educativa en la que estudiaba: “llamamos muchas veces a la mamá del niño y en una de esas comunicaciones, nos contó que le estaba yendo bien en el colegio, tenía problemas de disciplina y les recomendé la natación como solución”, añadió el entrenador.

Según cuenta Samuel, siempre llegaba a su casa y pasaba sus tardes viendo televisión, intentó practicar otro deporte, pero ninguno le gustó. En el colegio, se sentía enérgico y no lograba quedarse quieto, incurría en alguna que otra picardía y era ahí, cuando los docentes le llamaban la atención”.

La natación como solución

El regreso de Samuel al Club Delfines marcó una gran mejoría en su rendimiento académico, su calificación disciplinaria mejoró notablemente hasta convertirse en un estudiante destacado y aprobar todas las asignaturas: “La natación me ayudó a canalizar mis energías, a calmarme un poco y ser buen niño porque en el Club no solo me enseñaron a nadar, también me enseñaron lo que es disciplina. Ahora me comporto mucho mejor y logré ganar el año”, dice Samuel, nadador que participó en las modalidades libre, espalda y pecho de la decimoprimera edición del Baby Natación.

Puerto Berrío cautiva en el Magdalena y en las piscinas del Baby Natación

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Yuliana Suaza

 

Del caudal del Río Magdalena a las piscinas del complejo César Zapata de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot, Puerto Berrío hace presencia en el Festival Baby Natación con dos de sus deportistas. El agua en Medellín no es tan dulce como en el Magdalena, pero sí les da más sed de triunfo.

Gustavo Zapata lleva 15 años dedicados a la natación en Puerto Berrío, después de trabajar algunos años en Comfama. Él decidió crear un club para formar nadadores en su municipio “que no solo se defendieran de los caimanes en el Magdalena, si no convertirlos en ‘cazadores’ que devoren a sus adversarios”. En un municipio invadido por agua, solo existe un club dedicado a formar y entrenar a nadadores. En esta edición del Festival, Cristián Matías Tirado y Jerónimo Cossio son los elegidos para representar a las aguas que atraviesan el país.

Jerónimo tiene nueve años y empezó a nadar desde los tres. “Jero” está en tratamiento de crecimiento. Desde hace cuatro años se debe inyectar diariamente en su abdomen para avanzar en su tratamiento y, según las palabras del niño que narra con suspicacia, debe inyectarse hasta que cumpla los 15 años. Cristian, su amigo y compañero, afirma que “Jerónimo es el mejor de todos, siempre le gana a los más grandes”, pues acostumbrado a nadar con grandes reptiles, Jerónimo no ve como rivales a los de su edad y tamaño.

Los entrenamientos de los chicos del club se hacen en piscinas públicas. Los ánimos del profesor Gustavo se aplacan al decir que sus niños deben entrenar en la misma piscina en donde otras personas se divierten porque no cuentan con escenarios acondicionados para entrenar.

Una aventura desde el Río Atrato

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Jose Daniel Acevedo Yepes y Sara Isabel Chacón Arroyave

 

Directamente desde las laderas del Río Atrato, más precisamente desde Quibdó, tres deportistas y dos profesores vinieron a hacer parte del Festival de Festivales. Leo Tabares Cárdenas y María Liliana Ortiz son los entrenadores, Juan Sebastián Tabares, Tomás López y María Paula Gamboa son los deportistas que representan al departamento del Chocó.

Leo fue nadador de la Liga Antioqueña de Natación, es abogado y nació en Bello. Su sueño fue algún día participar en el Babynatación como deportista, hecho que nunca pudo lograr. No se siente frustrado, pues la vida le ha dado otros triunfos y alegrías. Una de ellas fue el nacimiento de su hijo, Sebastián Tabares, quien en esta edición del Festival cumplió el sueño de su padre.

Luego de aquella alegría, la vida del profesor cambió y lo llevó a tomar decisiones difíciles. Al tener familia viviendo en Quibdó él en modo de aventura emprendió hacia estas tierras en busca de oportunidades laborales. Allí continuó con su pasión, nadar. Los niños al observar que lo hacía tan bien, le pedían que les enseñara.

Así surgió el club Acuaquibdó donde Leo, su esposa, su hijo y 12 niños más hacen parte de este proyecto que nació como una apuesta arriesgada. Allá, en la capital del Chocó entrenan en una piscina con medidas 10×10, nada comparado con la piscina olímpica del complejo acuático César Zapata. Aunque los 3 deportistas no lograron estar en el podio, dejaron a sus profesores con una sonrisa en su rostro y a sus padres en las tribunas con la satisfacción de verlos en el Festival de Festivales.

50 años dedicados al deporte

Fotografía: Luis Benavides Puché

Por: Jose Daniel Acevedo Yepes y Sara Isabel Chacón Arroyave

 

¡En sus marcas!… esas fueron todas las palabras que le pude escuchar a Humberto Salazar antes de entrevistarlo. Él es el juez de partida del Babynatación, su trabajo es fundamental en la competencia. Además de estar pendiente de la salida de cada corredor, corrige y educa a sus pequeños nadadores.

Hablar con él fue toda una sorpresa, tiene anécdotas por montones: conoce 35 países, lleva 50 años como juez en la Liga Antioqueña de Natación, ha pasado por todos los cargos del juzgamiento en esta disciplina y llegó a esta labor por casualidades de la vida.

Desde joven disfruta del agua en piscinas, ríos y mares. Hace 50 años era bañista en las antiguas piscinas de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot cuando por el micrófono anunciaron un curso gratis para ser juez de la liga. A partir de ese momento descubrió su pasatiempo, en lo que ha invertido todos sus fines de semana.

Actualmente Humberto, con sus 77 años, se dedica a viajar y a jugar baloncesto en las canchas de la unidad deportiva de Belén. Su buena vibra hace que todos sus compañeros de la liga le tengan aprecio y reconocimiento por su labor. Si alguna vez vas a la liga y quieres conocer al juez Humberto, te recomiendo que preguntes por Corozo, así le dicen todos.