Un tenismesista campeón panamericano en el Festival

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Daniela Paniagua Jiménez

 

Juan Manuel Piñeros compite en la categoría expertos, es un niño competitivo, alegre y expresivo, su desempeño y concentración en la mesa es único.

Su forma de celebrar es contundente, con respeto y con tranquilidad festeja cada punto y levanta su puño al frente. Piñeros ya ganó un título en el Baby Tenis de mesa, pero en la modalidad equipos en 2019 y en su mente solo está llegar a unos Juegos Olímpicos. Juan Manuel fue la pareja de dobles de Emmanuel Otálvaro en Ecuador, donde fueron campeones panamericanos en octubre del 2021.

Aunque su compañero Emmanuel, o más conocido como ‘El Demonio’, ya está en España adelantando una preparación, aún tienen contacto y son muy buenos amigos. Además, Juan cuenta con amigos de República Dominicana, Guatemala y Puerto Rico, amigos que le ha dejado esta disciplina.

Su meta ahora es ser campeón en otro torneo internacional, pues desde los 7 años entrena con disciplina y vive con sus abuelos en Rionegro desde septiembre, cuando su familia decidió que para mejorar su nivel debía vivir allí y no en Sonsón, donde residía. Su mamá, Tatiana Jurado Valencia, afirma que lo que más le gusta de verlo jugar es ver su pasión: “creo que ha tenido este deporte como un estilo de vida”.

 

“A ellos el deporte les salva la vida”

Fotografía: Daniela Paniagua Jiménez

Por: Daniela Paniagua Jiménez

 

Ese es el mensaje de Lina María Sepúlveda para los niños y niñas del Festival de Festivales, madre de Laura Muñoz Sepúlveda, una de las jugadoras más pequeñas de tenis de mesa con apenas cinco años de edad.

La deportista nació el 22 de julio de 2016, con talento y una actitud que llama la atención desde la entrada al coliseo Rodrigo Pérez Castro. La niña compite en la categoría sub 11, salta en cada set y, aunque no entiende muy bien por qué los demás la aplauden a su alrededor, sonríe y sigue jugando concentrada.

“Laura tiene la actitud, las capacidades coordinativas y sus padres la apoyan”, afirmó Juan Jiménez Pérez, director técnico del Club de Tenis de Mesa de Rionegro, quien sabe muy bien que quienes nutren el proceso del deportista son la familia y el entrenador.

La edad nunca ha sido un impedimento para el deporte, y Laura lo sabe muy bien. Aunque las palabras no son lo suyo, la raqueta habla por ella, además de llevarse todas las miradas, pues en sus ojos se ve el brillo del amor genuino, algo que declara su mamá desde las tribunas. “El amor de un niño es genuino. Ellos aman y ya”, expresó Lina orgullosa, tras varios puntos ganados ante otras deportistas más grandes y altas que su hija.

En abril, Laura cumplirá un año jugando tenis de mesa, pero el honor de jugar un Festival Baby Tenis de Mesa ya lo tendrá en su historial, un hito que permanecerá aunque sigan pasando los años y ella se decida por practicar natación, atletismo o cualquier otro deporte que le salve la vida.

Madre e hija, llevan el tenis de mesa en el corazón

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Daniela Paniagua Jiménez

 

Valentina Vallejo Giraldo y Beatriz Giraldo Quintero vibran, como en los últimos 3 años, con una nueva edición del Baby Tenis de Mesa, que se realiza en el coliseo Rodrigo Pérez Castro.

Valentina, de 12 años de edad, cuando está compitiendo no piensa en nada, su meta es disfrutar y hacer lo que le encanta: jugar con la raqueta. El caucho de su herramienta de juego es rosado y entrena lunes, miércoles, viernes y sábado para cumplir el sueño de viajar y conocer el mundo practicando tenis de mesa.

La clave en el juego es su concentración, con la mirada fija ante su oponente, mientras respira profundo y voltea la cara hacia su mamá luego de marcar un punto, que significa celebrar o resignarse.

Desde las gradas, su mamá Beatriz la observa, entre tanto su voz, desde lo más profundo, lanza las siguientes palabras:

-“Bien hija, tú puedes”.

-“Vamos, vamos”.

-“Atenta, vamos”.

“Es mejor levantar a una niña en deporte y no por ahí buscando qué hacer, hemos intentando acompañarla siempre”, expresó, quien viene todos los días desde San Antonio de Pereira para ver jugar a su hija.

 

La fuerza proviene de Urabá

Fotografía: Jairo Piedrahita Lopera

Por: Jairo Piedrahita Lopera

 

“Si usted mira para cualquier lado de Urabá encuentra un verdadero potencial deportivo… todos son muy buenos en cualquier deporte”, dice a manera de sentencia Yamith Rentería Sibaja, el técnico de la delegación de Turbo que está presente en la edición 11 del Festival de Tenis de Mesa, que se cumple en el coliseo Rodrigo Pérez Castro.

Son 8 los deportistas de esta tierra bananera los que llegan cargados de sueños y de fuerza, 5 varones y 3 damas, todos con la idea de sobresalir y demostrar el por qué emprendieron un viaje tan largo. Y es que el desplazamiento no fue fácil: muchas horas en carretera, llegar a un clima no tan cálido como el de su tierra, alojarse en un sitio distante del lugar de competición, enfrentarse a experimentados jugadores… pero ante eso, a los turbeños nada los amilana pues les sobra determinación, liderazgo y fortaleza.

Las expectativas más altas están en cabeza de los chicos de la categoría Sub13, con mayor recorrido y con participaciones previas en torneos de este tipo, incluso uno de ellos subcampeón en 2020. En cuanto a las niñas y a los otros chiquillos de Sub11, la experiencia de estar en Medellín, en un torneo como estos, les sumará bastante en su futuro deportivo, asegura Rentería.

Este puñado de deportistas, aguerridos en cada uno de los partidos que disputaron el primer día de competencias, saben que no solo representan a su municipio sino también a toda una región, que ve en ellos el futuro del tenis de mesa urabaense.

 

 

 

Un equipo inclusivo

Fotografía: Sara Isabel Chacón Arroyave

Por: Sara Isabel Chacón Arroyave

 

Erika Yulieth López Taborda entrena con el club Esparta cada ocho días y conoció su gusto por el tenis de mesa hace seis meses cuando vio entrenando a su hermano mayor.

Esta pequeña de 11 años, quien ama los deportes y le gusta correr, nació con una dificultad auditiva que no ha sido un impedimento para entrenar con sus compañeros, pues gracias a un proceso de inclusión social que ha hecho el club, crearon un programa donde les dan clases de lenguaje de señas a sus pequeños con el fin de que Erika se sienta importante así no los escuche: “Para ella es un crecimiento, es verla hacer lo que niños y niñas oyentes pueden hacer” afirma Johana Taborda, madre de la niña.

Ella se ha destacado en el Babytenis de mesa por su buen juego y excelente compañerismo. Cuando termina la ronda de partidos les enseña a sus contrincantes como despedirse en lenguaje de señas, en esta que es su primera incursión en el Festival.

Comparte el mismo gusto del tenis de mesa con su hermano quien también es sordo, entrenan y juegan juntos. Erika quiere destacarse en el deporte antioqueño, demostrando que a pesar de su discapacidad tiene habilidades en el juego por su compañerismo y sus técnicas en el tenis de mesa.

Entre ruedas y raquetas

Foto: Donaldo Zuluaga

Por: Sara Isabel Chacón Arroyave

 

María Ligia Zapata comenzó en el tenis de mesa cuando era deportista, siendo una de las promesas del deporte en Antioquia, hasta que su profesor Camilo García necesitaba unas jueces para un torneo nacional en Itagüí y la asignó junto con una compañera, dando un cambio en ella e iniciando su camino por el referato.

Le dio poliomielitis a los 5 meses de nacida y creció con su enfermedad, haciendo su vida como una persona normal. Fue una excelente deportista y su discapacidad no ha sido un impedimento para ser juez en tenis de mesa, donde lleva trabajando más de 10 años. Sus compañeros siempre están pendientes de su bienestar “sobre todo cuando viajamos a pueblos, me ayudan con la silla”, dice. Ellos la molestan diciéndole “Ligia, deje de estorbar”, pero saben que es fundamental en el tenis de mesa, destacándose por su excelente trabajo como juez en juegos municipales, departamentales y nacionales.

Recuerda su primera experiencia en el tenis de mesa, cuando fue referee en una final de Juegos Nacionales en Itagüí: “tenía muchos nervios y ansiedad, pero siempre admiré los jueces y hoy me siento orgullosa de ser parte de ellos”. Cuenta que todo ha sido una experiencia linda, sobre todo participar en el Festival de Festivales, pues trabajar con niños ha sido un proceso de aceptación personal.

Ligia ha perdido un poco la vista, pero nunca sus ganas de trabajar ni de servir a los pequeños, quienes la consideran “un ejemplo de vida” pues a pesar de estar en silla de ruedas, siempre irradia felicidad a quienes la rodean.

¡Emprendimiento en el Babytenis de mesa!

Fotografía: Donaldo Zuluaga

 

Por: Sara Isabel Chacón Arroyave

 

 

Por los corredores del coliseo menor Rodrigo Pérez Castro pasa Emanuel Otálvaro vendiendo dulces a los espectadores junto a su amigo fiel, Juan Alberto Garzón, a quien sus compañeros le dicen “Titi” porque se parece a un muñeco.

Gomitas o chicles son productos que venden por $100 y $200 con el fin de costearse sus implementos deportivos, ayudar a su equipo Rionegro en los viajes y ahorrar para los gastos de los Nacionales donde participa Emanuel.

La idea de negocio surgió gracias a Federico, hermano mayor de Emanuel, quien también vendía dulces para cubrir sus necesidades deportivas. “Un día le dije a mi mamá que quería vender dulces como mi hermanito, ella me los compró y empezamos a vender en nuestros entrenamientos y en partidos en los que participábamos”, mencionó Emanuel.

Por las ganancias no se preocupan: “él me da lo que quiera, si es mucho o poquito no importa” comenta Juan Alberto, quien siempre está dispuesto a recorrer los pasillos del coliseo menor ayudando a vender dulces con su mejor amigo, con quien entrena hace 3 años.

Rionegro busca el hexacampeonato

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Jose Daniel Acevedo Yepes

 

Comenzó el Babytenis de mesa y es imposible no hablar de los máximos ganadores de esta disciplina: 5 lideratos generales los respaldan y este año vienen con las intenciones de lograr el sexto título y un récord en particular con una jugadora que piensa en hacer historia.

Este año se juega la décima edición de esta disciplina en el Festival de Festivales y el equipo de Rionegro ha logrado campeonar en 5 oportunidades. Envigado, actual campeón, ha logrado 2 títulos generales, Itagüí 1 y Medellín 1.

“Hemos entrenado muy duro para lograr el sexto título, la idea es hacer historia como equipo y con Ximena Sánchez en especial”, aseguró Juan Jiménez, entrenador de esta selección del oriente de Antioquia. Ximena es la mejor carta del equipo. En el 2017, en la categoría Sub11, logró ganar todas las medallas doradas posibles: Dobles, dobles mixtos, individual y por equipos. Este año, se ve enfocada para lograr la hazaña en la categoría Sub13, y su entrenador piensa que tiene todas las posibilidades y sería la única jugadora en lograr este hito.