La natación inspira a los deportistas de Efodife Fredonia


Por: Juliana Sosa Góngora
Fotografía por: Andrés Ángel

En el Suroeste antioqueño hay unos pequeños que sueñan en grande: los integrantes de Efodife Fredonia que estuvieron en el Festival Baby Natación. En el Complejo Acuático de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot compartieron con los compañeros de otros 36 clubes de Antioquia, Cundinamarca y Santander.

“Trabajamos desde hace varios años. Representar al municipio y al Suroeste del departamento en esta fiesta fue lo máximo”, afirmó el instructor José Alberto Arboleda, que resaltó la disciplina y la formación en valores de los chicos, quienes además de destacados atletas, son buenos estudiantes y personas.

El grupo practica en una piscina rentada de 7×14 metros, por lo que la Piscina Olímpica César Zapata los sorprendió. “Me dieron nervios porque es mucho más larga que la que estamos acostumbrados, pero yo me esforcé por nadar rápido. El entrenador me dijo que me tranquilizara y que no me preocupara”, narró Nicolle Blandón.

Con tan solo 10 años, ella tiene claro lo que quiere lograr y se empeña en conseguirlo: “Salir en la televisión en unos Juegos Olímpicos como los de Río de Janeiro, eso me encantaría. Voy a seguir hasta llegar a ser una gran nadadora”, contó la niña, a quien también le gustan el patinaje y la danza, actividades que disfruta con sus amigas en el tiempo libre.

Emmanuel Ramírez, por su parte, encontró en el agua un alivio para el asma. El pediatra se lo recomendó y a él le encantó la idea, aunque no sin sobresaltos. “Empecé a los 3 años y me salí porque un niño me tiró y me dio miedo. Hace dos años volví y este es el deporte que a mí me inspira”, aseguró.

“Nuestra intención es sacar niños talento”


Por: Jessica Cano Rojas
Fotografía por: Andrés Ángel

En las finales del Festival de Babynatación cada cuatro competencias se realizan las premiaciones. Empiezan a llamar al podio a los tres primeros puestos. A medida que van mencionando los clubes es común escuchar un nombre, CIFAR. De hecho, en esta versión obtuvieron 28 reconocimientos. Botones dorados, plateados y bronceados lucían los niños del equipo que con orgullo se filaban una y otra vez para recibir los reconocimientos a lado de uno de sus entrenadores, Andrés Santiago Hernández Valencia.

Un último llamado al podio y esta vez Juliana Cataño sube a recibir el reconocimiento por Mejor técnica. ¿De dónde nace el gusto por la natación? Dice que “cuando mi mamá estaba embarazada de mí, ella iba a nadar y yo creo que desde ahí a mí me gustó… también mi hermanito y yo éramos muy plagas y para que no nos quedáramos todo el día en la casa mi mamá nos llevó a clases de natación”, cuenta Juliana, quien lleva cuatro años entrenando con Cifar. Le pregunto: ¿Cómo  lograste tener esa buena técnica? Y me contesta que “por el trabajo que uno hace va mejorando, también el profe (Santiago) me dijo algunos errores que estaba cometiendo y yo los corregí y por eso gané”.

Se requiere un trabajo en conjunto para lograr buenos resultados y sin duda Santiago ha sido parte activa del proceso de Juliana: “Nuestra intención es sacar niños talentos e ir evolucionando en esa parte, en esas edades (9 a 15) lo más importante es la técnica…un niño para considerarse nadador debe aprender a manejar los cuatro estilos y en edades más avanzadas ahí sí especializarlos”, comenta el entrenador quien además afirma acerca de Juliana que es una niña muy disciplinada y juiciosa, y que aunque ella siente que su fuerte es el estilo pecho la intención es no especializarla aún porque en el crecimiento puede descubrir otras habilidades.

“Me gusta el equipo (Cifar) porque son amigables y nos entienden. Por ejemplo, el profe Santiago siempre responde las preguntas, no se enoja tanto, es muy bueno y divertido”, dice Juliana, que entrena de lunes a sábado en el complejo acuático de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot, dos horas por día de 4: 00 a 6:00 de la tarde. Trabajar duro seguro seguirá trayendo recompensa no solo para Juliana sino para todos los niños del equipo que en esta versión fueron ganadores.

El fútbol es mi alegría


Por: Alejandro Rave Franco
Fotografía por: Manuel “El Chino” Quintero

Valeria Cartagena llegó a la final del Festival de Babyfútbol Colanta de 2019 como una de las atacantes más destacadas de la competencia, su velocidad, gambetas y hambre de gol la convierten en el dolor de cabeza de sus rivales y le dan la validez para estar presente hasta el último día de la competencia en búsqueda del título de campeona.

Ella es oriunda del municipio de Santa Fe de Antioquia. De allí guarda los mejores recuerdos de su infancia y añora la tranquilidad de vivir en un pueblo: “En la ciudad la vida es muy diferente, por los carros, la gente y los peligros de la calle en algunos lugares, pero yo vengo concentrada en mi objetivo, ser futbolista y terminar mis estudios”, afirma Valeria quien llegó al equipo de Inder Medellín por su buen juego y capacidad técnica.

En la final de fútbol femenina del 2018, Inder Medellín cayó ante el conjunto de Antonio Nariño. En aquella oportunidad Valeria ya integraba la titular del equipo y aunque no consiguió ser campeona para ella quedaron grandes aprendizajes: “De mi primera participación aprendí a manejar mejor mis estados de ánimo, a que no siempre se puede ganar y también gané fuerza en mi cuerpo, porque antes las rivales me movían con un solo brazo.”

La pequeña, marcada con la camiseta número once, quiere dejar su nombre en la historia del Babyfútbol, por eso el deporte le da una segunda oportunidad en esta edición del Festival de Festivales y que para ella es muy importante porque “esto es el comienzo de lo que quiero ser cuando grande: ser futbolista y siento que estoy en el mejor lugar para conseguirlo” asegura Valeria, quien ve en el fútbol el mejor método para ser feliz y escapar de los problemas.

Kevin Cartagena: Estrella para el mundo


Por: Manuela Gallego Berrío
Fotografía por: Manuela Gallego Berrío

Humildad y compañerismo son las cualidades con las que Kevin Cartagena se gana el amor de los que lo rodean, a pesar de ser un niño de pocas palabras, pero mucho talento. Es su cuarta participación en el Festival de Festivales y por primera vez está en la final del Baby Béisbol con el equipo Estrellas del Mundo.

Cartagena, como le dicen sus compañeros, practica este deporte desde los 7 años, ahora tiene 12, vive en el municipio de Bello y este año será parte de la preselección Antioquia Sub 14, donde Medellín pidió la sede para este campeonato, organizado por la Federación Colombiana de béisbol. Dice que “mi meta perfecta es ser un jugador reconocido y lucha a diario por lograrlo”. Su ídolo es el beisbolista Alex Rodríguez y no pierde la esperanza de ser parte de novena los Yankees de New York.

En esta oportunidad su mamá no lo puede acompañar porque está trabajando. Él siempre cuenta con su apoyo y palabras de aliento. Las mamás también son protagonistas del Festival, son las que más se emocionan y disfrutan. Queda claro que ese número 09 en la camisa de Estrellas del Mundo, va hacer eco. Kevin no piensa rendirse para lograr sus sueños.

“Soy una persona feliz y amistosa”


Por: Jessica Cano Rojas
Fotografía por: Andrés Ángel

Mientras suena la música antes que comiencen las competencias en la piscina olímpica Cesar Zapata, Juan Andrés Madrigal Mejía está bailando al son de la canción del momento. Haciendo una guitarra con las manos hace reír a sus amigos y compañeros del equipo de Donmatías.

Y es común verlo saltando, riéndose y en pocas palabras siendo feliz durante la jornada de competencias. Después de presentar la prueba en piscina, sale a preguntarle al profesor en cuáles más va a estar y se emociona al escuchar que faltan algunas, eso significa que vuelve al agua… a eso vino.

“Cuando mi hermanita y yo estábamos chiquitos, yo tenía cinco años, yo quería aprender a nadar para ir a la piscina con mi papá, y empezamos con un profesor en Donmatías y nos gustó mucho la natación”, cuenta Juan Andrés, quien participa por primera vez en el Festival, porque este año si cumplió con la edad para poder venir (nueve años).

¿Qué es lo que más te gusta de tu deporte? “Divertirme y hacer las competencias con cariño”. A él le gusta nadar en estilo libre pero en lo que siente que es más rápido es en pecho.  Nadando, su pie, en el cual le hicieron una cirugía a causa de su tobillo, no le molesta para desempeñarse bien, como en baloncesto (su otro deporte favorito) en el cual no puede realizar mucho esfuerzo por los saltos y caídas.

Juan Andrés entrena todos los días con su equipo de dos a tres horas, para calentar hacen 50 metros o combinados de tiempos y al final realizan competencias de relevos donde ellos mismos escogen su equipo: “el profe le da alguien la oportunidad de armar su equipo y el que gane lo deja descansar los últimos cinco minutos que falten de la clase” ¿Y has ganado? “Sí, dos veces seguidas”, dice orgulloso este pequeño que sin mucha dificultad se refiere a su equipo describiéndolos como sus mejores amigos y las personas con las que siempre cuenta.  Así como su gorro colorido, él sonríe y es pura felicidad: “soy una persona feliz y amistosa”, dice para concluir.

Del Baby Natación a las selecciones Antioquia y Colombia


Por: Juliana Sosa Góngora
Fotografía por: Juan Pablo Patiño

“Que sueñen en grande y que crean que todo es posible con esfuerzo y disciplina”, fue el mensaje de Simón Pereira para los participantes en el Festival de Baby Natación. Y es que él es un ejemplo de que la perseverancia da frutos: en el 2011 estuvo en el Festival de Festivales y ahora representa a las selecciones Antioquia y Colombia.

Antes de decidirse por ese deporte pasó por tenis de campo, baloncesto y fútbol, pero en ninguno encontró lo que sí halló dentro de las piscinas: “La alegría de competir, autosuperarme y cumplir mis metas”, es lo que impulsa al joven de 16 años, quien se destaca en 50, 100 y 200 metros pecho.

Mariana Hoyos resaltó la importancia del certamen que disfrutó en el 2015 y que en la edición 2019 reunió a 333 nadadores, 173 niñas y 160 niños, de 37 clubes de Antioquia, Cundinamarca y Santander. “Desde chiquitos es fundamental saber lo que uno quiere ser y este tipo de eventos motivan mucho”, afirmó.

Con tan solo 14 años, Mariana ya sabe lo que se siente llevar en la espalda el nombre de su departamento y el país: “Es maravilloso, me genera orgullo y satisfacción”, aseguró. Para ella la disciplina es parte esencial del camino al éxito y debe ir acompañada del apoyo de los padres, esos que engalanan las tribunas del Complejo Acuático César Zapata de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot.

Una alegría discreta


Por: Luisa María Gallo G
Fotografía por: Andrés Henao

Valeria Pérez hace el saludo e ingresa al tatami con su cabello trenzado sostenido en una coleta, que minutos después tendrá que recoger aún más, al igual que su contrincante, para evitar que entorpezca el combate.

Tiene once años y hace dos comenzó a practicar Judo, cuando “una señora que nos cuidaba a mi hermano y a mí nos contó que este deporte existía”. Es con su hermano Santiago, un año menor que ella, que llega a los entrenamientos de los lunes y viernes los cuales duran dos horas. Sabe que es una niña fuerte, pero cuando entrena con su hermano siente que es él quien tiene más fuerza.

Dice con timidez que para hacer un buen combate se necesitan buenos reflejos, fuerza y elegir la mejor manera de sujetar a la oponente, por eso realiza más de tres tipos de agarres para derribarla, pues siempre compite con mujeres y a veces practica alguna técnica con su hermano.

Algunos de sus compañeros del colegio, de séptimo grado, saben que practica Judo aunque es un deporte que pocos de ellos conocen. Afortunadamente Valeria llegó a él, a pesar de que siente nervios antes de cada competencia, como también los sentía el año pasado que participó en la primera edición del Baby Judo Indeportes Antioquia, nervios que no siente cuando juega fútbol en sus tiempos libres.

Desde la comuna 4 Aranjuez su papá la acompañó a las competencias durante el Festival de Festivales, y con la misma seriedad con la que Valeria subió al podio a recibir la medalla de oro, él la grabó satisfecho desde las tribunas mientras ella alzaba las manos en señal de victoria. Con una alegría discreta Valeria celebra sus aprendizajes como judoca.

Mariana nació para estar en el agua


Por: Juliana Sosa Góngora
Fotografía por: Andrés Ángel

Los padres de Mariana Gamboa quisieron que desde pequeña adquiriera la responsabilidad que brinda el deporte y la anotaron en patinaje. En medio de la pista había una piscina que ella siempre miraba con curiosidad y anhelo, hasta que su madre la inscribió en una clase natación.

Con tan solo 3 años inició el proceso que la llevó a ser la única representante de Santander en el Festival de Baby Natación. “Vimos que ella nació para el agua”, recuerda su madre Nazareth Velásquez, que viajó desde Bucaramanga a Medellín para estar con su hija en el torneo.

Ella notó el nerviosismo de Marianita, como la llama de cariño, y le pidió que estuviera tranquila y segura de lo que practicó. El susto inicial en los 200 metros combinados individuales, lo fue perdiendo a medida que avanzó la prueba: “Al principio tenía muchos nervios, luego mejoré, pero estaba muy cansada”, aceptó la nadadora de 10 años.

Su entrenador César Sánchez, quien aseguró que fue un “privilegio” que Mariana compitiera en el Festival a nombre del Club Blue Sport, destacó el acompañamiento de los padres como una de las fortalezas de la niña: “Mariana teme a los ejercicios nuevos, pero la disciplina que la envuelve en la familia le ha permitido desarrollarse paso a paso”, dijo con orgullo.

Baquetas y balones son la alegría de David


Por: Alejandro Rave Franco
Fotografía por: Manuel “El Chino” Quintero

Valledupar es la capital mundial del vallenato. En cada una de sus calles se escuchan interpretaciones de este género musical de diferentes artistas, y desde el Río Cesar hasta el Parque de la Leyenda Vallenata se escuchan y respiran notas de acordeón, pero David Núñez, jugador del equipo Cinco de Enero de Valledupar en el Festival de Babyfútbol Colanta, irrumpe con sonidos de redoblantes y platillos las notas vallenatas.

David tiene 12 años y para él, el fútbol lo es todo. Su pasión y entrega por este deporte lo tienen compitiendo hoy en día las fases finales del Festival de Babyfútbol, cuna de sueños y realidades del fútbol en Colombia: “Yo le digo a mi familia que el fútbol me corre por las venas, que no sé cómo sacarlo de mi cabeza, por eso acá en el Baby vengo a darlo todo a correr a tope y dar lo mejor de mí”, asegura David, quien cumple su segunda participación en el Festival de Festivales.

Pero no solo “la pecosa” vive en la cabeza de este pequeño valduparense, pues en sus tiempos libres agarra un par de baquetas y comienza a tocar la batería en la Iglesia Cristiana a la que él y su familia asisten: “la música es un gran gusto que tengo en mi vida, de hecho, sino puedo llegar a ser futbolista profesional me gustaría ser baterista y ser reconocido por mi talento”, dice David, que disfruta interpretando canciones de diferentes grupos de música cristiana.

Para este chico el haber podido estar en dos ediciones del Festival de Festivales le deja enseñanzas, recuerdos y amigos: “Uno aprende que no importa si se gana, empata o pierde, lo importante de todo esto es la experiencia que ganamos, lo que comenzamos a construir para alcanzar lo que queremos”.

La novena venezolana de Inder Medellín


Por: Luisa María Gallo G.
Fotografía por: Andrés Ángel

Al equipo de Inder Medellín llegó una cuota venezolana de 10 niños que han aportado con el conocimiento que tiene el país vecino en el deporte de la ‘pelota caliente’. Según su manager Jonathan Ojeda, la presencia de los chicos ha favorecido la creación de un ambiente de camaradería en el grupo, compartiendo costumbres y aceptando el nuevo espacio de entrenamiento como una familia.

Juan Carlos Maestre, con 13 años, decide hablar de primero al ver que los demás entre risas dudan si hablar o no sobre su vida. Cuenta que llegó a la ciudad hace 2 años a vivir con su abuela y más tarde buscaron un campo de béisbol, encontrando el diamante Luis Alberto Villegas que le permitió volver a entrenar el deporte que disfruta desde los nueve años.

Su historia se repite con los demás: Michael Adalberto Infante, ‘la hormiguita atómica’, llegó hace 6 meses a Medellín y hace 3 meses inició sus entrenamientos de béisbol. Aarón Osorio, lleva 3 años en el país y desde hace 2 está practicando en el diamante paisa. Santiago Sánchez con apenas 6 meses en tierra colombiana, lleva 4 practicando béisbol en la ciudad. Antonio Navarro lleva 1 año y entrena hace 4 meses.

La historia de Alejandro Marcano difiere en que primero llegó a Bogotá y allá encontró un club con el que participó en la novena edición del Baby Béisbol. Marcelo Carvajal entrena con el equipo hace seis meses, la mitad de lo que lleva adaptándose a las costumbres colombianas. Jesús Reinefeld un mes después de salir de Venezuela encontró el campo de béisbol que recibe a las 12 novenas que participan de esta edición del Baby Béisbol, ajustando ya tres meses.

Los que más tiempo llevan entrenando bajo los 22°C promedio de la capital antioqueña, temperatura menor a la de su país, son: Misael Echeto que llegó hace 3 años a Colombia y lleva la mitad del tiempo entrenando en la Unidad Deportiva Atanasio Girardot y Jesús Manuel Altamiranda, quien completa cuatro años.

La mayoría de ellos conocían las bases del deporte en Venezuela, donde es una de las prácticas deportivas con mayor popularidad, tienen el talento y son suficientes para formar la novena.