La familia, el motor de su decisión

Sus hijos Mariana y Andrés, su nieto Santiago y sus hermanos fueron fundamentales en la decisión de Carlos Iván para retirarse de la Corporación. Su objetivo ahora es dedicarse a ellos y disfrutar de su nueva etapa en la compañía de sus seres queridos.

Carlos Iván siempre ha sido un hombre de familia. Razón de peso para que su nuevo rumbo tenga como objetivo estar más tiempo con ellos y hacer gala de su talento culinario. Es un chef excepcional.

Kalimán, el hombre increíble

Por Davis Zapata Correa

La radio mexicana fue la creadora de Kalimán, el hombre increíble, un fenómeno de la década de los 60, que hizo eco en toda Latinoamérica a través de la radionovela e historietas.

Kalimán era un superhéroe aventurero, que acompañado del joven egipcio Solín, se dedicó a combatir las fuerzas del mal en búsqueda de la justicia y derrotar a su principal enemigo, el acróbata circense Martín Lucker, la “Araña Negra”.

Esas mismas aventuras, de manera ininterrumpida, las encontramos en un Kalimán colombiano, que se convirtió, desde hace más de tres décadas en el héroe de la Corporación Deportiva Los Paisitas. Carlos Iván Hernández Boneth, conocido como Kalimán, ha representado por años para el Ponyfútbol y para la Corporación a ese personaje que caló en el oído de una generación que vivió como propias las aventuras del héroe.

Los inicios de la Corporación y su mantenimiento en el tiempo han sido gracias a Carlos Iván, que desde la dirección de la entidad ayudó a convertirla en lo que hoy es: una Corporación respetada en todo el territorio nacional, luego de asumir la responsabilidad social de hacer festivales deportivos para los niños colombianos con un reto de quince disciplinas deportivas.

Hoy, Carlos Iván, nuestro Kalimán, tomó la decisión de no seguir su camino como Director Ejecutivo. Como todo héroe, después de mucho trasegar, busca su merecido retiro.

Nadie, quien tuvo la oportunidad de escuchar en la época de oro de la radionovela, olvidará al Kalimán de ficción que tenía como cualidades ser “tierno con los niños, galante con las mujeres, caballero con los hombres, implacable con los malvados, así es KALIMAAANNN”, igual a nuestro Kalimán.

Texto adaptado y publicado en la Guía del Festival de Festivales 2016

Entre goles y rimas

fotografía: Mateo Hoyos López

Por: Duver Alexander Pérez Vásquez

 

Pases y rimas, diagonales y estrofas, goles y pistas; la vida de Karol Andrea Peña transcurre en medio de balones cruzados y sonsonetes de rap. Al césped llegó desde los cuatro años y las coplas las heredó de su tío Sebastián cuando pasaba por los siete.

En la cancha es la encargada de ganar la banda y darle salida a Asunción de Bogotá, mientras que en el transporte le mete al doble tempo, se acopla a la pista y cuando escucha el “te lo damos en 3, 2, 1”, empieza a improvisar como en cualquier batalla de freestyle.

“Acá empiezo yo contándoles este sueño, la verdad es que lo hemos logrado con empeño; la Marte, la cancha de acá y acá donde tocamos, con mucho estilo, mi papá”.

El Babyfútbol para la volante de 13 años es como si se hubiese ganado un pase VIP a la final de una Batalla de Red Bull (el evento más grande del estilo libre) y así lo ha dejado claro con su entrega en la Marte y sus coplas en las gradas

“Te continúo contando, el sueño lo estoy viviendo, la verdad es que la gente se va enloqueciendo. Este torneo nos lo vamos a llevar, Asunción de Bogotá que vino muy bonito a representar”.

 

Una aventura desde el Río Atrato

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Jose Daniel Acevedo Yepes y Sara Isabel Chacón Arroyave

 

Directamente desde las laderas del Río Atrato, más precisamente desde Quibdó, tres deportistas y dos profesores vinieron a hacer parte del Festival de Festivales. Leo Tabares Cárdenas y María Liliana Ortiz son los entrenadores, Juan Sebastián Tabares, Tomás López y María Paula Gamboa son los deportistas que representan al departamento del Chocó.

Leo fue nadador de la Liga Antioqueña de Natación, es abogado y nació en Bello. Su sueño fue algún día participar en el Babynatación como deportista, hecho que nunca pudo lograr. No se siente frustrado, pues la vida le ha dado otros triunfos y alegrías. Una de ellas fue el nacimiento de su hijo, Sebastián Tabares, quien en esta edición del Festival cumplió el sueño de su padre.

Luego de aquella alegría, la vida del profesor cambió y lo llevó a tomar decisiones difíciles. Al tener familia viviendo en Quibdó él en modo de aventura emprendió hacia estas tierras en busca de oportunidades laborales. Allí continuó con su pasión, nadar. Los niños al observar que lo hacía tan bien, le pedían que les enseñara.

Así surgió el club Acuaquibdó donde Leo, su esposa, su hijo y 12 niños más hacen parte de este proyecto que nació como una apuesta arriesgada. Allá, en la capital del Chocó entrenan en una piscina con medidas 10×10, nada comparado con la piscina olímpica del complejo acuático César Zapata. Aunque los 3 deportistas no lograron estar en el podio, dejaron a sus profesores con una sonrisa en su rostro y a sus padres en las tribunas con la satisfacción de verlos en el Festival de Festivales.

Con las uñas Dosquebradas va por el título

Fotografía: Manuel «El Chino» Quintero

Por: Juan Pablo Torres Román

 

Con mucho esfuerzo y dedicación, el equipo de Dosquebradas llegó a este Babyfútbol Femenino Colanta 2020 y ahora, luego de arduos partidos, está en gran final y cada vez más cerca de su máximo sueño: coronarse campeón del certamen.

Durante el torneo clasificatorio, este equipo tenía que hacer largos viajes para cumplir con la programación. 10 horas de viaje (5 de ida y 5 de regreso) eran las que tenían que soportar la delegación de niñas ya que con escasos recursos económicos no podían hospedarse en Medellín y cuando sonaba el pitazo final de cada juego, tomaban sus maletas rumbo a Dosquebradas.

En las instancias finales del Babyfutbol Femenino Colanta, esta delegación pudo hospedarse en la capital antioqueña y fue gracias a algunos medios de comunicación, quienes consiguieron un lugar para las deportistas que ganaron su pase a la final del certamen deportivo donde buscarán hacer historia y dejar el nombre de su municipio en los más alto.

A cuidar la red contra todo pronóstico

Fotografía: Manuel «El Chino» Quintero

Por: Luis Ángel Villamizar George

 

En los grandes campeonatos de fútbol alrededor del mundo muchas estrellas se pierden de disputar estos certámenes por graves lesiones. Sin embargo, este no es el caso de Martina Duque Otero, portera de Asunción de Bogotá que dos meses atrás del Festival de Festivales sufrió una lesión de meniscos en su pierna derecha y tuvo que retirarse de los entrenamientos de su equipo.

Durante las últimas semanas del 2019 tuvo el acompañamiento de su escuadra y familia, que en ningún momento le aseguraron que podría estar en el evento, pero aún así, siguió fuerte con sus terapias y proceso de recuperación para poder estar en el Babyfútbol Colanta. Faltando solo dos semanas para viajar a Medellín sus entrenadores le dieron el parte médico con el que le daban la bienvenida de nuevo a los entrenamientos.

“No tenía ninguna esperanza, pero si no fuera por mi club, no estaría aquí” acotó la joven guardameta que disputará la final del Babyfútbol Femenino Colanta 2020 ante el elenco de Dosquebradas. Martina llega a defender una de las vallas menos vencida luego de recibir solo un tanto durante todo el torneo y tendrá que revalidar esta estadística cuando esté rodeada de todas sus compañeras escarlatas en la monumental Marte 1.

El Hip Hop y Tomás: una relación de por vida

Fotografía: Donaldo Zuluaga Velilla

 

Por: Karina Arango Carbonó

 

El derroche de talento que hubo en el Festival de Babyporrismo fue total y al final de la jornada las manos de los presentes estaban rojas de tanto aplaudir. Algunos de esos aplausos se los robó el equipo Worban con su grupo de Hip Hop, especialmente Tomás Andrés Ortiz, quien demostró que el porrismo no es solo un asunto de niñas.

Lo urbano es lo de este chico, sin duda. Se robó todas las miradas y fue el conductor de la coreografía. ¡Qué estilo!, tan contagiable que algunos desde las gradas del coliseo de combate movían sus cuerpos a la par de este deportista del barrio San Cristóbal. “Comencé a bailar desde hace un año gracias a que mi prima un día me pidió que la acompañara a las clases de baile. Desde ese día me encantó y comencé en el grupo”, así narró Tomás sus comienzos en esta disciplina.

Destaca Andrés Gallego, entrenador del Club Worban, que Tomás es el único hombre de la categoría Youth y que su relación con las niñas del equipo es muy buena. “Todas lo quieren mucho, es muy amigable y muy respetuoso. Él siempre quiere avanzar y dar lo mejor de sí”. Así como lo demostró en el escenario, este joven tiene una intención evidente de auto superarse y de demostrar todo el talento que tiene.

Del mismo modo, el entrenador del club deportivo establecido hace 15 años en el corregimiento de San Cristóbal y que ocupó el segundo lugar en la categoría Hip Hop Youth Única, ratifica el orgullo que siente al contar con alguien como Tomás dada la mejoría que ha mostrado desde que ingresó y a su vez considera al Babyporrismo del Festival de Festivales como uno de los eventos más importantes del año para el cual se preparan de manera ardua.

Un largo viaje con una alegre recompensa

Fotografía: Karina Arango Carbonó

 

Por: Karina Arango Carbonó

 

Johan Santiago Perdomo viajó 432 kilómetros para lograr su primera participación en el Babyjudo del Festival de Festivales. Fuera del tatami este judoca refleja ser un niño tierno y noble, pero una vez en el campo de combate, él saca a relucir toda su fuerza y destrezas en el judo, que hasta el momento ha aprendido al lado de su entrenador Jeison Rodríguez.

“Llevo un año y medio practicando este deporte y me ha gustado mucho. Cuando compito me siento muy feliz, libre y la emoción que se siente es única”, narra Johan, competidor del Babyjudo en la categoría Sub 12 masculino 48 Kg, quien ha sido portador de medallas de bronce y plata en combate individual.

Johan hace parte de la delegación de Cajicá y participa en este certamen por primera vez junto con su equipo. Cuenta su entrenador Jeison Rodríguez que hace un año no fue posible hacer parte del Babyjudo por falta de recursos, pero en esta ocasión contaron con mayor apoyo para participar en este evento que se ha convertido en uno de los más importantes para los niños.

La historia de Johan en el judo inicia gracias a que su madrina lo motivó a ser un judoca más. Como muchos niños, Johan practicaba un deporte completamente diferente al judo, así que al conocerlo prefirió dejar de ser un nadador y dedicarse 100% a esta disciplina deportiva. “Lo mío es el judo”, enfatiza el judoca.

“Muchos creen que es fácil practicar un deporte de combate, pero la realidad es otra. En el caso de chicos como Johan, la alimentación y la disciplina deben ir de la mano para poder salir adelante en este deporte”, sostiene su entrenador Jeison Rodríguez quien asegura que para poder controlar el peso de estos deportistas es fundamental el acompañamiento de un nutricionista y el control de sus padres para cumplir a cabalidad el plan de alimentación, de esta manera el niño puede competir en la categoría adecuada.

“El judo es una parte de mí”

Fotografía: Donaldo Zuluaga Vellila

Por: Karina Arango Carbonó

 

Para muchos el deporte es el motivo que tienen para levantarse todos los días y la mejor oportunidad que llegó a sus vidas para salir adelante y ser reconocidos.

Así se siente Valery Rodas al hablar del judo, porque cada vez que lo menciona aparece en su rostro una sonrisa de oreja a oreja: “Es inexplicable lo que siento por este deporte. Cuando entro al tatami me siento libre, emocionada. Nadie jamás podrá hacerme dejar el judo”, recalca esta judoca que hoy hace parte del Babyjudo del Festival de Festivales.

Valery integra el grupo del Inder Medellín en este evento deportivo y cuenta su entrenadora Sara Zapata que “es una deportista muy disciplinada y persistente, eso sin duda acompaña el talento que tiene”. Del mismo modo, la direccionadora reitera que como deportista tiene una gran proyección y la expectativa es que alcance una nueva medalla de oro en este torneo. “Empecé en este deporte porque la profesora visitó mi colegio, la Institución Educativa Gabriel García Márquez, y nos habló sobre el judo. A mí me pareció muy interesante y ese mismo día me inscribí”, narra la jugadora.

La judoca vecina del barrio Caicedo enfatiza en lo que hasta ahora ha logrado en el deporte. Ha sido campeona departamental y obtuvo el punto más alto del podio en el clasificatorio para el Festival de Festivales. Además, sostiene que el esfuerzo que ha hecho para llegar a este punto ha sido el motivo de tantas victorias. “Lo más importante es ponerle todo el corazón”, afirma.

En un comienzo los padres de Sara no estuvieron de acuerdo con que Valery practicara este deporte, ya que no lo consideraban muy femenino, pero las entrenadoras los convencieron y ahora la apoyan en todo momento. “El judo es una parte de mí”, recalca la niña asegurando que desea avanzar mucho en este deporte y enseñarlo en un futuro.

“El judo me ha enseñado que debo esforzarme siempre, que si algo falla hay que volverlo a intentar. Pierda o gane siempre se debe seguir, hay muchas oportunidades y por perder una vez no quiere decir que más adelante no se pueda ganar”, plantea la deportista que ha ganado más de 20 medallas, las cuales tiene exhibidas en una de las paredes de su habitación.