Postres con sabor a hogar

Fotografía: Luis Benavides Zapata

Por: Juan Felipe Vargas Guarín

 

Jorge Iván Zapata es el encargado del puesto de obleas y solteritas de la tribuna occidental de cancha Marte 1. El negocio lo atienden él y su esposa durante todo el día. Siempre que cualquier persona llega a comprar la reciben con una gran sonrisa y una muy buena atención. Todo esto lo han aprendido con el tiempo, ya que ellos están trabajando en el Babyfútbol desde hace 18 años.

Normalmente su punto de venta los fines de semana es por los alrededores y dentro del estadio, mientras que en semana es fuera de algunos colegios, pero aprovechan la oportunidad para traer su negocio al Festival de Festivales. El vendedor afirma que enero es un mes difícil para las ventas, esto se debe a que no es una época con muchas competencias en la Unidad Deportiva Atanasio Girardot, además las personas se van de vacaciones.

Este negocio es el único medio de entrada de dinero a la casa de la familia Zapata, es decir, con base de las obleas y solteritas Jorge ha logrado sacar adelante a sus hijos y a su hogar entero. Todos los días madrugan y se alistan para venir a laborar desde El Bosque con toda la motivación y energía posible.

Este año han tenido los resultados esperados, pero esperan seguir con el nivel de ventas actual. Endulzar la vida de las personas y regalarles una sonrisa es lo característico de esa tienda familiar.

Agarrando la vida por el mango

Fotografía: Donaldo Zuluaga Velilla

Por: Jose Daniel Acevedo Yepes

 

Las historias abundan dentro del Festival de Festivales. Deportistas, entrenadores, jueces y barras son los protagonistas principales. Sin embargo, alrededor de la Unidad Deportiva se encuentran personajes que en silencio hacen parte del evento de chicos para grandes. Este es el caso de Alonso Bolívar, Diego Ordoñez y José Mesa, los “mangueros” de la Marte 1.

Temprano llegan al escenario con sus implementos de trabajo y, por supuesto, la materia prima: unos mangos que parecen cultivados al borde del Himalaya, allí de donde proviene dicha fruta según la historia. Como buenos comerciantes, madrugan a sus labores. Desde las 7 de la mañana se sientan en una silla, ponen un bulto con las frutas al lado y con un pelador comienzan sus tareas, mango por mango van quedando sin cáscara.

“El Festival para nosotros es un alivio en esta temporada. Nosotros vivimos del diario, cuando no hay eventos así nos toca salir a rebuscarla en el centro o donde haya trabajito. Por ejemplo, aquí en el Babyfútbol nos tocó con los manguitos, porque hay que pensar que los demás compañeros ya venden crispetas, comidas rápidas y cosas por el estilo”, aseguró Alonso.

Al final de día se queda uno que otro mango sin vender, hecho que no les impide a ellos levantarse al otro día con las mismas ganas de siempre a ganarse la vida dignamente.

Municipio de Medellín reconoce la trayectoria, tradición y aporte a la formación deportiva y cultural del Festival de festivales y el Baby fútbol

Compartimos la resolución  «Por el cual el Municipio de Medellín reconoce la trayectoria, tradición y aporte a la formación deportiva y cultural del Festival de festivales y el Baby fútbol». Descargar aquí.