La empresa JMG será la encargada de vestir a los participantes del Babyfútbol Colanta 2022-2023

La Corporación Deportiva Los Paisitas, se complace en anunciar que la empresa JMG Deportes y Dotación, fue la ganadora de la convocatoria para la elaboración de las prendas deportivas para las eliminatorias del Babyfútbol Colanta 2022-2023.

La convocatoria fue publicada el miércoles 6 de abril del 2022 y cerró el pasado 22 de abril a las 4 de la tarde. En total se recibieron tres cotizaciones y el Comité Económico de la Corporación, analizando las ofertas, calidad en la tela y precio, decidió adjudicar el contrato a la empresa ya mencionada.

Agradecemos a los que se postularon y esperamos contar con ellos en futuras convocatorias.

Escalando despacio los peldaños que conducen al éxito

Fotografía: Manuel ‘El Chino’ Quintero

Por: Lorena Parra Salazar

 

Esta historia podría iniciar como un cuento diciendo “érase una vez” o “había una vez” … pero no, esta es diferente, porque no termina con un “felices para siempre”, ya que, en cada partido, gol y regate, la aventura vuelve a iniciar. Por cierto, esto no se trata de mí y tampoco de ti, se trata de él. Y ¿quién es él? Te lo estarás preguntando y acá vengo a contártelo.

Santiago Londoño Cardona nació hace 12 años en la Clínica León Xlll junto a su hermano gemelo Sebastián, con el que no tiene ningún parecido físico, pero con el que comparte el amor por el deporte. Santiago desde los 5 años se aventuró a patear un balón, sin imaginar que los goles, las gambetas y los dribles se convertirían en su ilusión.

Contando con el apoyo incondicional de sus padres ha logrado llevar ese talento que Dios le dio, como dice él, desde Puerto Triunfo, en el Magdalena Medio antioqueño, hasta Italia, y aunque viajar al viejo continente ha sido un gran logro, esto no lo trasnocha porque tiene presente las palabras de su padre: “es mejor ir despacio y escribir con buena letra”.

Ahora en el Festival de Festivales, llevando la camiseta número 11 en Fátima, se roba las miradas y suspiros, no solo de quienes narran sus jugadas sino también de sus familiares, quienes desde la tribuna lo alientan. Por esto, cada vez que se avecina un nuevo juego, los latidos aumentan, la ansiedad se dispara y con camándula en mano se encomiendan para que, en cada jugada, Santiago se destaque.

Escalando otro peldaño, un triunfo más va sumando. Hoy, se ha convertido en uno de los jugadores más destacados del Babyfútbol Colanta, Y mañana ¿qué podrá lograr? Solo su sacrificio y amor por el fútbol nos lo dirá, ya que como él lo espera, sueña y anhela, en el fútbol profesional e internacional jugará.

La gloria en tiempos de Covid-19

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Juan Esteban Monsalve

 

Su historia ha sido famosa en el marco del Festival de Festivales. Gracias a la entrega que ha aportado la valiente Zendayha Mayo Garzón, es reconocida por inspirar emoción y deportividad en cada zancada que ofrece cuando calza sus patines.

Zendayha ganó medalla de plata en la modalidad de equipos y, aunque nunca abandonó su tapabocas, esto no fue impedimento para disfrutar por completo de su logro. La gesta de esta paisa de 10 años es mayor al haber competido en la prueba con una lesión de tobillo de la cual no se pudo recuperar. Más allá de los inconvenientes físicos, su participación en el Baby Patinaje nunca estuvo en duda.

Su mamá fue la gran inspiración que tuvo la pequeña patinadora para incursionar en el mundo de la velocidad, cuando a los tres años le regaló por primera vez un par de patines y desde ese momento, no ha parado de ganar. En su haber, ella tiene un total de 77 medallas, las cuales se traducen en 77 historias que contar.

Sobre la pandemia, la insuperable corredora afirma que no tuvo problema para mantener su cuerpo en condiciones, ya que en su casa logró hacer ejercicio. Ante la falta de competencia, no dejó de exigirse y todos los días tuvo la fortaleza mental que le permitió sobreponerse a la enfermedad.

Zendayha es la muestra perfecta de una deportista que nunca dejó de intentarlo, que inspira a miles y que hoy nos enseña que más allá de vivir en un mundo gobernado por el coronavirus, siempre hay que seguir creyendo y nunca dejarse caer.

 

“Yo no quiero ser un entrenador amargado”

Fotografía: Luis Benavides

Por: Mateo Arroyave Díaz

 

Me acerqué y le pregunté acerca de un jugador del equipo con la intención de hacerle una historia, pero al pasar de la conversación, me di cuenta que detrás del joven entrenador del Club Saltamontes Bucaramanga también había varias cosas interesantes por contar, pues su trayectoria y versatilidad deportiva refleja su amor por la pelota naranja.

Elkin Rondón, con apenas 18 años, formó parte del cuerpo técnico bumangués, siendo de esta manera uno de los estrategas más jóvenes en la edición 16 del Baby Baloncesto. Esta no fue su primera experiencia en el Iván de Bedout, pues hace tres años, precisamente con Saltamontes, pero en la categoría sub15, estuvo presente en la Copa Promesas, con la diferencia de que, en ese entonces, Elkin era el encargado de recibir las instrucciones para luego ejecutarlas en la cancha.

“La verdad quisiera tener uniforme y jugar -dijo entre risas-. Sin embargo, es muy bonito porque, así como los profes han compartido conmigo dentro de la cancha, yo ahora puedo compartir con ellos. Yo no quiero ser un entrenador amargado, yo quiero que me tengan la confianza y se sientan libres en la cancha, aún así, manteniendo un sistema de juego”, declaró Elkin luego de preguntarle cómo se sentía volviendo a Medellín, pero ahora siendo técnico.

Como armador o escolta se siente a gusto en el maderamen. No importa la posición en la que juegue, pues en ambas logra cumplir bien su papel, al punto que los entrenadores de los demás equipos ya lo tienen referenciando. Para Elkin no es sorpresa si en medio de un partido escucha el grito del técnico rival ordenando que hay que marcarlo constantemente.

Su talento con las estrategias, tanto a la hora de planificarlas como de ejecutarlas, le brindó al santandereano la oportunidad de soñar con dedicarse toda su vida a trabajar en el mundo del baloncesto. Ahora, estando más que feliz por haber logrado el tercer puesto con su equipo en el Festival de Festivales, Elkin tiene los ojos puestos en su próximo objetivo: jugar los nacionales sub18 este año con la Liga de Baloncesto de Santander.

 

Nadando entre notas musicales

Fotografía: Juan Esteban Monsalve

Por: Juan Esteban Monsalve

 

Cuando Amanda Sánchez Toro llega al complejo acuático César Zapata, inmediatamente se roba la atención de todos los presentes. Compitiendo dentro de la piscina, siempre destaca en su categoría femenil de los 10 años, y por fuera del agua despliega emoción cuando te sientas a escuchar sus incontables anécdotas.

Desde los seis meses de edad, Amanda comenzó a nadar bajo el entrenamiento de su padre en el municipio de Caucasia y hasta el día de hoy no ha parado de compartir sus habilidades bajo el agua.

Hija de padres entrenadores de natación, la pequeña proveniente de la “capital del Bajo Cauca” ha encontrado un equilibrio entre el deporte acuático y su otra gran pasión, el canto. “En mis tiempos libres le canto a mis papás y a mis amigos, tengo pánico escénico, pero quisiera dejarlo de lado para cumplir mi gran sueño, ser cantante”, dice la niña.

La responsabilidad que ha logrado tener gracias al entrenamiento exhaustivo que le propone la natación la ha formado como persona y, según ella, le ha facilitado mucho su vida cuando quiere planearse un reto. “A mí me gusta cantar algo lindo que me haga sentir bien conmigo misma, pero no dejo de lado la natación porque quiero destacar en todos los aspectos”, dice Amanda.

La fuerza familiar es el motor en la vida de Sharith

Fotografía: Manuel ‘El Chino’ Quintero

Por: Jorge Andrés Zuluaga

 

Los hermosos paisajes, la cultura, las costumbres, la gastronomía y el talento deportivo de los llanos orientales colombianos vinieron representados con Sharith Reyes, la habilidosa jugadora que le dio el tiquete a la final a Alborada de Villavicencio y se convirtió en el primer equipo en la historia de esa zona del país en disputar un título del Babyfútbol Colanta femenino.

El balompié es el segundo amor de Sharith y lo practica desde hace dos años. Su primer querer fue el fútbol de salón y esta disciplina le contribuyó técnica y físicamente para ser esa jugadora tan bien dotada de la que hoy disfrutan todos los amantes al Babyfútbol. Ella tiene el peso de cargar el número nueve y ser la goleadora de su equipo, sin embargo, ha cumplido a carta cabal con su responsabilidad.

En su casa también desempeña muy bien su rol como hermana e hija. Vive con sus padres y su hermano menor, quienes son un soporte muy importante en su vida. “Es una niña muy juiciosa, estudiosa, disciplinada, se la lleva muy bien con su hermano, es muy dedicada a la casa y al estudio”, cuenta su madre Myriam Quinchoa, quien pidió permiso en su trabajo para emprender un viaje de 12 horas y venir a acompañar a su hija en las instancias finales del campeonato.

Eso y mucho más está dispuesta a hacer por su hija, las madres siempre serán esas personas que tras bambalinas y con mucho esfuerzo se sacrifican para que sus hijos lleguen a ese lugar en donde tanto anhelan estar. Con felicidad, Myriam recuerda sus primeros pasos como futbolista: “Desde bebecita siempre le gustó el balón. Sí jugaba con muñecas, pero el balón era lo que más la motivaba”.

Sharith se ganó su primera medalla a los 5 años en unas olimpiadas de su colegio y este año espera llevarse la del primer lugar del torneo por el que pasaron referentes suyas como Linda Caicedo, Gisela Robledo, Ana Fisgativa y Manuela Vanegas.

Alma de tiburón, cuerpo de campeón

Fotografía: Lucho Benavides

Por: José Daniel Acevedo

 

Es la mañana del viernes 21 de enero, la edición 11 del Baby Natación está próxima a terminar. Son cinco las modalidades que tendrán su respectiva final en la categoría 10 años y, en cada una de ellas está Julián Felipe Sarmiento López, un nadador al que le encantaría tener la habilidad de un tiburón blanco, por su ferocidad y potencia bajo el agua.

Julián vive en el barrio Tasajero de la ciudad de Cúcuta y es el único representante del Club Vida en el Agua en el Festival de Festivales. “Él es un chico bastante disciplinado, desde que llegó al club ha demostrado su interés por la natación y el deporte. Creo que con él pudimos representar la calidad de nuestro club”, mencionó la entrenadora Yeimi Soret Pinto.

Inicialmente, el fútbol fue la primera disciplina que llamó la atención de Julián. Su camino en el deporte de la pelota terminó con una lesión de rodilla que, por suerte para él, lo llevó a las piscinas para hacer un proceso de recuperación que terminó conquistando su pasión, hasta el punto de soñar con ser como sus ídolos, David Carrillo, su entrenador y Alejandro Arévalo, Selección Colombia en aguas abiertas.

A 17 horas de su casa, este talentoso chico espera conquistar la mayor cantidad de medallas en su primera participación en el Baby Natación y continuar su andar hacia la cima de la natación internacional.

Un talento de ligas mayores en el Baby Baloncesto

Fotografía: Luis Benavides

Por: Mateo Arroyave Díaz

 

Está a pocos minutos de comenzar el partido entre Coogranada y el Club Esgamba Bogotá, que definirá el tercer puesto en el Baby Baloncesto del Festival de Festivales. No importa que este duelo no defina al campeón, ambos quintetos llegaron al Iván de Bedout con el deseo de dejarlo todo en la cancha, pues la presea de bronce es algo que también llena de orgullo al recordar que fueron 24 los equipos los que estuvieron presentes en el torneo.

El partido no defraudó: 44-40 fue el marcador final a favor del conjunto antioqueño. El agregado especial está en que las que defendían el color blanco y amarillo en la cancha, lograron revertir el resultado durante los minutos finales del último cuarto, instantes en donde Ana Noreña, armadora de Coogranada, sacó a relucir todo su talento y carácter.

Canastos clutch, 30 puntos y 17 rebotes, fueron suficientes para comandar a sus compañeras en la remontada que le significó a su franquicia formar parte del pódium en la XVI edición del Baby Baloncesto, siendo una muestra del talento de la chica que, con apenas 14 años, no solo ha formado parte de la Selección Antioquia sub13, sino que también ha estado presente en procesos sub17 del combinado verdiblanco.

Jugar al lado de deportistas de hasta tres años mayores que ella no ha sido tarea fácil, teniendo en cuenta, además, que debió abandonar los Departamentales Intercolegiados en ese entonces para poder viajar con la selección antioqueña.

“Fue un gran reto porque era mi primer nacional. En fuerza, técnica y experiencia son mucho mejores que yo, pero siempre traté de dar lo mejor, de dar el cien por ciento y creo que me fue bastante bien”, afirmó la líder de Coogranada con una sonrisa de punta a punta.

Su paso por la sub17 le aportó la madurez necesaria para desempeñarse con gran autoridad, como lo hizo aquella mañana ante el Club Esgamba en los momentos bajo presión. La sonrisa nunca se fue, pues horas después en la ceremonia de premiación, Ana se quedó con la distinción a la máxima anotadora del torneo (113 puntos) y el trofeo a la mayor reboteadora del certamen (74 rebotes).