Para Camilo, la tercera fue la vencida

15 enero, 2022

Fotografía: Luis Benavides

Por: Mateo Arroyave

 

No todas las habilidades vienen incorporadas al ADN por nacimiento. En ocasiones, el trabajo duro es un forjador de las diferentes estrellas del deporte. El protagonista de esta historia tuvo que esperar a su tercera participación en el Baby Baloncesto para poder demostrarle a los fanáticos todas sus habilidades deportivas.

Muchas de las jóvenes promesas del baloncesto ven a Stephen Curry, jugador de la NBA, como un referente perfecto a la hora de hablar de superación personal. Camilo Corrales, perteneciente al Club Promesas de Antioquia, no es la excepción, y ahora, al pasar un año desde su llegada a la institución que lo recibió con los brazos abiertos, ofreciéndole acompañamiento en el desarrollo de sus capacidades, el escolta cuenta con el privilegio de ser comparado actualmente con sus compañeros de equipo ya pertenecientes a Selección Antioquia.

Al principio, como él mismo lo expresa, no era el más talentoso con la pelota naranja, pero su deseo de algún día hacer enloquecer a un coliseo después de un triple o un crossover, llevó a que Camilo se dedicase a practicar horas y horas, aprovechando además los momentos en los que veía a Curry desde su televisor, para así adaptar a su estilo de juego algunas de las técnicas que utiliza el base de los Golden State Warriors.

“Todo es gracias al compromiso de los profesores que se mantuvieron entrenándome y a todo lo que me han enseñado para poder explotar todo mi potencial y mejorar como jugador”, afirmó el joven de 14 años que, gracias a su notoria habilidad cada vez que entra a la cancha, ya varios equipos se han acercado a hablar con el Club Promesas con la intención de hacerse con su magia y liderazgo basquetbolístico.

La disciplina le gana al talento, una frase tan cliché, pero tan cierta a la vez, y casos como los de Camilo, un chico que en su momento supo levantarse y hacerles frente a las adversidades, son la prueba de ello. No se rendirá y no quitará el pie del acelerador hasta lograr su sueño, al igual que Curry, su ídolo: servir como un ejemplo de inspiración para los demás a la hora de sufrir caídas como las que él tuvo en su momento.