El gigante del bicicrós

fotografía: Duver Alexander Pérez Vásquez

 

Por: Yeison Velásquez Hernández

 

Mateo Castaño Ruíz tiene 12 años, mide 1.19 metros de estatura, mientras que los demás niños de su edad generalmente miden 20 centímetros más que él. Antes de nacer, los médicos le diagnosticaron hipoplasia cartílago cabello, enanismo, como dicen algunos.

Esta síndrome trastorna su crecimiento, pero no su talento. En cada competencia en la que participa este bicicrosista antioqueño se agiganta. No le importa que sus rivales sean más altos que él y suele ser uno de los más rápidos en la pista Antonio Roldán Betancur. «A mí el bicicrós me enseñó que con disciplina y constancia puedo derrotar a cualquier rival y llegar muy lejos como deportista y como persona», cuenta el joven.

Sus inicios en el bicicrós fueron cuatro años atrás, cuando llegó a la Comisión Antioqueña de dicho deporte a dar sus primeros pedalazos. «Por cuestiones de tiempo nosotros no podíamos llevarlo a sus clases, sin embargo, Mateo salía solo de la casa y llegaba a la pista. Aprendió muy rápido a competir y desde muy niño demostró tener mucha autoconfianza y sobre todo inteligencia emocional», dice Maryori Ruíz, su mamá.

Este gigante del deporte no solo se destaca en el Festival de Festivales. Recientemente fue el ganador del Campeonato Internacional de las Luces, una de las competencias más importantes de bicicrós nacional. Su talento y habilidad en la bicicleta lo ponen día a día más cerca de su sueño: ser uno de los más grandes bicicrosistas del mundo.