Paulina prefirió el judogi

Fotografía: Luis Benavides Puché

Por: Karina Arango Carbonó

 

A la edad de 11 años Paulina Betancour Palacio, deportista del Club Fundadores, decidió bajarse de los patines para ser una judoca de tiempo completo y para ella, un año ha sido suficiente para destacarse en esta disciplina que eligió como su deporte favorito.

“Mi papá, Juan Carlos Betancour, me invitó a practicar judo porque él fue Selección Antioquia y Colombia y quiso motivarme a mí para seguir su camino”, cuenta Paulina. Además, esta judoca de 12 años se considera una jugadora muy fuerte, le gusta ser muy agresiva y a eso se debe su éxito en el judo que hace parte del Festival de Festivales.

Desde que era más pequeña Paulina también solía ser patinadora pero no abandona este deporte del todo, ya que lo practica en sus ratos libres. La deportista asegura a su vez que “en las competencias soy muy buena, desde que empecé el Babyjudo me ha ido muy bien por la fuerza y la resistencia que tengo, eso es en parte gracias al patinaje” sostiene.

En el Club Fundadores esta judoca tiene muchos amigos, se divierte y hace lo que le apasiona. “Todos me quieren mucho y siempre me están felicitando por mis logros. Me gustaría avanzar mucho y vestir el cinturón marrón” resalta Paulina.

Su entrenador, Roberto Rahamut, con tono orgulloso hace hincapié en que “Paulina tiene un biotipo muy bueno para proyectarla a futuro si mantiene la continuidad. Los entrenamientos requieren de mucho tiempo y dedicación y ella es muy juiciosa, además es buena compañera de equipo muy sociable”.

Una alegría discreta


Por: Luisa María Gallo G
Fotografía por: Andrés Henao

Valeria Pérez hace el saludo e ingresa al tatami con su cabello trenzado sostenido en una coleta, que minutos después tendrá que recoger aún más, al igual que su contrincante, para evitar que entorpezca el combate.

Tiene once años y hace dos comenzó a practicar Judo, cuando “una señora que nos cuidaba a mi hermano y a mí nos contó que este deporte existía”. Es con su hermano Santiago, un año menor que ella, que llega a los entrenamientos de los lunes y viernes los cuales duran dos horas. Sabe que es una niña fuerte, pero cuando entrena con su hermano siente que es él quien tiene más fuerza.

Dice con timidez que para hacer un buen combate se necesitan buenos reflejos, fuerza y elegir la mejor manera de sujetar a la oponente, por eso realiza más de tres tipos de agarres para derribarla, pues siempre compite con mujeres y a veces practica alguna técnica con su hermano.

Algunos de sus compañeros del colegio, de séptimo grado, saben que practica Judo aunque es un deporte que pocos de ellos conocen. Afortunadamente Valeria llegó a él, a pesar de que siente nervios antes de cada competencia, como también los sentía el año pasado que participó en la primera edición del Baby Judo Indeportes Antioquia, nervios que no siente cuando juega fútbol en sus tiempos libres.

Desde la comuna 4 Aranjuez su papá la acompañó a las competencias durante el Festival de Festivales, y con la misma seriedad con la que Valeria subió al podio a recibir la medalla de oro, él la grabó satisfecho desde las tribunas mientras ella alzaba las manos en señal de victoria. Con una alegría discreta Valeria celebra sus aprendizajes como judoca.

Inder Medellín dominó el Baby Judo, que terminó esta tarde en el Festival de Festivales

La representación del Inder Medellín fue la que más triunfos alcanzó en el Segundo Festival Baby Judo Indeportes Gobernación de Antioquia, que cerró esta tarde su participación con las competencias de equipos en el Festival de Festivales Martín Emilio ‘Cochise’ Rodríguez 2019, y que se disputó durante tres días en el Coliseo de Combate Guillermo Gaviria Correa, de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot.

Luego de las tres jornadas de competencia en las categorías Sub 12 y Sub 14, los representantes de la capital de la montaña acumularon 16 pruebas ganadas, seguido de lejos por Itagüí y Ryu de La Ceja con tres cada uno, Bello y Shiro Tora con dos títulos, mientras que con un primer lugar figuraron Fundadores, Jaguares, Sol Naciente, Sabaneta y el departamento de Caldas.

La competencia de Equipos entregó el triunfo a Inder Medellín A en la categoría Sub 12. La plata fue para Inder B mientras que el bronce del Judo del Festival de Festivales fue para Arcade1. En cuanto a los Sub 14, el triunfo también fue para Inder A, seguido por Arcade 2 y el último lugar del podio fue para Inder B.

Paso a paso, cinturón marrón


Por: Manuela Gallego Berrío
Fotografía por: Andrés Henao

El judo es un deporte de disciplina e inteligencia, como todos los demás, es por eso que Hernán Santiago Restrepo Ramírez lo tomó a manera de pasatiempo favorito, pero él tiene proyectado su futuro en un hombre de negocios internacionales. Santiago es cinturón amarillo y fue influenciado por uno de sus amigos para practicar este deporte de combate y cuenta que “me gusta mucho, porque para enseñarnos a nosotros lo hacen con juegos, actividades interactivas y repetir y repetir cada técnica”.

Su ideal es llegar al cinturón marrón y para ello le faltan 3: Naranja, verde y azul, en su orden. El cinto de color se lleva en el Judogui y es reconocimiento del proceso del aprendiz. El maestro de Santiago, Mauricio Cárdenas del Club de Judo Shiro Tora, dice que lo ideal en este deporte “es utilizar la mínima de fuerza y canalizar la energía, para que se logre hacer una acción muy grande”, venciendo al rival, así sea más alto y con mayor peso, porque lo importante es emplear bien las técnicas del combate.

Santiago está próximo a cumplir 12 años y actualmente se encuentra en séptimo grado. Nació en la capital colombiana, en donde vivió hasta los 7 años, sin embargo, se siente muy paisa e identificado con la cultura medellinense.

La finalidad de Santiago es mostrar en el Festival de Judo Indeportes Antioquia todas sus capacidades, conocimientos y destrezas en la modalidad de combate individual, categoría sub 14.

Andes: naciente esperanza para el judo


Por: Jairo Piedrahita Lopera
Fotografía por: Jairo Piedrahita Lopera

Cuando se quiere, se puede… cuando no hay manera, se busca… cuando se desea ser el mejor, se entrena… cuando haces las cosas bien, ganas… Esas son las consignas con la que el club de judo del municipio de Andes llega al Festival Baby Judo Indeportes Antioquia.

Para los cuatro representantes es su primera participación en el Festival de Festivales, fruto de un trabajo que en menos de un año ha conseguido formar nuevas promesas deportivas en Andes. “Tuvimos un campeonato nacional en el municipio y a la gente le empezó a gustar, a ver opciones distintas al fútbol, al baloncesto, al ciclismo… y es así como hoy contamos con 35 judocas que cada vez quieren ser mejores”, comenta Virgina del Carmen Casamayor, la entrenadora y responsable de este proceso, eso sí, con la ayuda de su esposo que también le aporta conocimiento.

“El trabajo que se hace allá vas allá de que entrenen judo. Es integrarlos con el estudio, con los padres, con la comunidad, y eso ha calado en los niños”, dice la entrenadora. Comenta además que cuando los chicos, tres hombres y una mujer, supieron que estarían llevando los colores de Andes en el Festival “al principio estaban nerviosos, pero a la vez orgullosos de participar por su municipio. Se dan cuenta que el trabajo disciplinado que han venido haciendo les va entregando las recompensas en su vida”.

Y poco a poco van haciéndose un nombre en este deporte. En su debut en el Baby Judo, los andinos alcanzaron en individual 2 medallas de plata en Sub 14 y 2 de bronce en Sub 12. Esta localidad del suroeste antioqueño puede sentirse orgullosa de la actuación que tuvieron Evelyn Correa, Alejandro Marín, Juan Diego Alzate y Eric García, recogiendo los frutos de un esfuerzo en donde, como dice Virginia: “no importa que ganen o pierdan… solo que den lo mejor de sí y que lo hagan bien”.

Saludos judokas desde Manizales


Autor: Luisa Fernanda Cataño
Fotógrafo: Andrés Ángel

Hay muchas cosas particulares en él. Daniel Mideros Ospina es el entrenador del equipo de judo que vino a participar y hacer historia en el primer Festival de Judo realizado por la Corporación Deportiva Los Paisitas, con los chicos a los que dirige. Toda esta delegación que entrena hace 3 años viene desde Manizales.

La primera participación que tuvo su equipo fue en categoría sub 12, a eso de las 10:30 de la mañana del pasado miércoles 17 de enero. Daniel, se acercó con su pupilo al tatami (piso) y, antes de comenzar la competencia, entre ellos dos hubo un saludo que combinaba choque de espalda, brazos y manos. Eso, el saludo y su cabello con rastas, fueron lo particular, y el amor y entrega que demuestra a cada uno de los niños.

Daniel recuerda cómo fue que él obtuvo su primer saludo y de ahí cómo cada uno de los judocas: “Estaba en Palestina y un deportista me dijo: Sensei quiero tener un saludo con usted, y yo me quedé pensando en cuál saludo y pues al otro día llegó con un saludo especial conmigo. Entonces yo comencé a implementarlo con mis alumnos. Hice el saludo con uno y los otros vieron y también me pedían cada uno su saludo”.

Lo más curioso, como dice él, es que puede recordar los 35 saludos que tiene con los niños, pero algunas veces no recuerda dónde dejó su teléfono móvil o la billetera. Además “yo noté que a ellos los motivaba mucho tener un saludo particular, que se pudieran diferenciar por eso. Tienen sentido de pertenencia y una conexión con el maestro”

Pero a cambio de un saludo, lo que más le interesa a Daniel es que todas las personas que ven y practican el judo entiendan que “más que pensar que tenemos un oponente o un enemigo, tenemos claro es que somos amigos todos, que somos un equipo disfrutando el mismo deporte”.

Keyta: familia, talento y alegría


Autor: Valentina González
Fotógrafo: Andrés Henao

“Mi nombre significa amistad y respeto” es lo primero que dice Keyta Cruz Molina, además de explicar que tiene un origen español, al igual que el de su hermano, Kendall, que significa hombre emprendedor. Su vínculo va más allá de dónde proviene su nombre y por qué su padre se inspiró para ello… con él es con quien este niño comparte ese gusto por el judo.

Lo más rescatable de practicar con su hermano es lo bonito de recorrer el camino hacia la flexibilidad y la suavidad, la verdadera esencia del judo. Para Keyta la familia tiene una especial importancia en su participación en el Festival de Judo, de hecho, para su competencia, lo acompañaron su mamá, su hermano y su tía.

Una risa nerviosa que no puede contener, caracteriza a Keyta. Una espontaneidad, una soltura y una alegría que, sin duda alguna, lo hacen único. Unos talentos que, a decir verdad, son bastantes para tan corta edad -9 años-. “Todo me gusta” dice mientras enumera la gran lista de actividades que ocupan su tiempo: judo, últimate, fútbol, clases de guitarra y cuerda vocal.

Termina el debut de Judo en el Festival de Festivales

Alentados por sus entrenadores y por primera vez enfrentándose a contrincantes de otros lugares de Antioquia y Colombia ante un público numeroso, los 110 judokas participantes del primer Festival de Judo Indeportes Gobernación de Antioquia clausuraron las categorías sub 12 y sub 14 en medio de katas y aplausos.

Después de tres días de competencias, esta disciplina debutante en el certamen deportivo coronó a sus primeros campeones, donde se destacan por sus resultados los deportistas de los equipos Yukikan e Inder Medellín.

Román es la cuota de actitud y calidad en el Festival de Judo


Autor: Alejandro Rave
Fotógrafo: Andrés Henao

Román Tabares Ávila define su pasión por el Judo como “el camino de la suavidad y la flexibilidad”, refiriéndose a esta arte marcial que se distingue por no utilizar golpes con las extremidades y se centra en el derribo del rival por medio de contacto físico, utilizando la estrategia y la concentración para ejecutarlo en el momento preciso.

Román está participando en el primer Festival de Judo. Fue él quien recibió el uniforme en el acto de inauguración del Festival de Festivales y es, además, uno de los deportistas perfilados a llevarse un oro en la competencia gracias a su buena técnica. “Aunque llevo más o menos dos años practicando Judo mis profes me han resaltado por mi esfuerzo, ellos me motivan diciéndome que tengo que ser valiente en cada combate y siempre saber afrontar una derrota”

Llegó al judo en busca de un deporte que no fuera muy violento, pues su madre se preocupaba por su integridad física, fue ahí entonces cuando su papá le habló de esta disciplina, lo practicó y se enganchó de inmediato con él. Sus padres lo apoyan en el deporte y él valora mucho su acompañamiento: “Disfruto mucho las victorias en competencia, mis papás siempre me recompensan y cuando pierdo, pues ellos también me dan el ánimo para saber afrontarlo”.

La personalidad de Román marca el grupo de los niños de la categoría Sub-12 del Club Yurikan, donde se distingue por su energía y alegría con sus compañeros, y aunque tiene tan solo 9 años, ya quiere proyectarse en el judo o concentrando su vitalidad en el estudio: “Yo quisiera ser judoka profesional y practicar Parkour, también me gustaría ser científico o aviador, pero de seguro que lo que más quiero es llegar a unos Juegos Olímpicos con este deporte”.