¡Sara sale a comerse la cancha!

Fotografía: Karina Arango

Por: Karina Arango Carbonó

 

A ella da gusto verla jugar… Sus ataques son de locura y tiembla el equipo contrario cada vez que la jugadora #11 toca el balón. Es, sin duda, la figura de la delegación tulueña Escumer y su jugadora más desequilibrante. Lo es no solo por su liderazgo en la cancha, sino también por su forma polifuncional de asumir cada juego. Sus estadísticas lo comprueban: en solo 5 partidos jugados en el Babyvoleibol ya lleva 41 puntos. Ella arma, recibe y ataca.

“¡Uy, cómo juega esa niña!”, “¡Qué crack!”, “¡Acuérdense de ella, con seguridad va representar a Valle!”, esos son los comentarios que se oyen en la tribuna y parte baja del Coliseo Yesid Santos cada vez que Sara Hincapié Giraldo, jugadora de la categoría Mini femenino, anota para su equipo.

Sostiene su entrenadora, Leidy Rivera, mientras le hace unas trenzas en su cabello negro y largo, que “Sara es una jugadora muy disciplinada. Decidió unirse al equipo al ver que era buena y que podía crecer. Entrena todos los días y tiene muy buen ataque. Ya la conocerán”.

La atacante tulueña lleva el voleibol en la sangre porque su mamá también fue jugadora de voleibol. Con todo el apoyo de su familia, esta jugadora del Valle del Cauca, departamento exportador de deportistas de alto rendimiento en el ámbito mundial, aspira a crecer de la mano de su entrenadora y equipo.