Yurgen y su experiencia de jugar con guayos prestados

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Por Alexander Herrera Gil

En una calurosa mañana, sentado en uno de los escalones que tiene la tribuna de la cancha Marte 1, lugar donde se realizan los encuentros del 32° Ponyfútbol Masculino y el 7° Femenino, y en el que su equipo Las Conchas de Nechí jugará su segundo partido frente al Juan Pablo II, un pequeño con acento “rítmico pegajoso” dice:
– “Si tú quieres una historia, yo te cuento una”, comenta con una sonrisa y una mirada pícara.
– “Claro, cuéntame”, le digo.
– “Una vez me tocó jugar con guayos prestados. En mi casa no había plata pa´ comprar. ¡Uy!. Ese día no lo voy a olvidar nunca porque me fue mal”.
– “¿Perdieron?”, lo interrumpo.
– “No, ganamos por goleada. Hasta anoté dos goles”, expresa el oriundo de Nechí, con esa sonrisa que en ningún momento se ha desdibujado de su boca y que ilumina su rostro.

A nuestro alrededor, los canticos de apoyo de las familias a los dos equipos femeninos, Atlético Nacional y Rionegro, dan emotividad y alegría al partido. Retomo la conversación con Yurgen:
– “Si ganaron el partido, si anotaste dos goles ¿por qué te fue mal ese día, los guayos te quedaban muy grandes?”, pregunto con tono curioso.
– “Ah no, todo lo contrario. Me quedaron ‘peque’, muy apretados. Fue horrible porque me sacaron unos pelones en los dedos”, expresa apretando sus dientes como quien recuerda un dolor.
– “¿Ampollas?”, preciso.
– “Eso. ¡Uy!, duelen horrible”.

Para Yurgen Antonio Pertúz Viloria, de 12 años, delantero con la camiseta número 8, los guayos son sinónimo de comodidad, seguridad, de tranquilidad. Por tal razón, para él el apoyo de los jugadores profesionales, Jairo Palomino y Juan Fabra de regalarles un par de botines a todos los jugadores de su equipo Las Conchas de Nechí, es de mucha alegría porque ellos como jugadores saben que pueden correr, meter la ‘pata’ sin temor, chutar con fuerza, sin que los guayos los dejen ‘tirados’ en el pleno partido.

Antes de que se vaya a cambiar para su partido, le hago una última pregunta.
– “¿Cuál es gol que sueñas hacer con los guayos de su talla?”
– “El gol que hizo James a Uruguay en el mundial de Brasil. ¡Fue un golazo!”, expresa con una naturalidad, tranquilidad y carácter de un jugador grande desde pequeño.

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