La felicidad de un gol es igual a la de un jaque mate

Fotografía: Mateo Hoyos

 

Por: Juan Felipe Vargas Guarín

 

Jerónimo Sánchez es un niño muy activo y le encanta practicar deportes. Él entrena fútbol y ajedrez. Sin importar lo diferentes que son estas actividades, es un niño muy destacado en ambas. Pero dentro del Festival de Festivales está participando únicamente en el juego ciencia, donde logró ser reconocido entre los 10 mejores de su categoría.

Dentro de la cancha juega para el club Coogranada en la posición de extremo derecho. Le gusta regatear, correr y meter goles para contribuir en las victorias de su equipo. Tiene sólo 9 años, pero con toda la alegría y energía posible cuenta que sueña con jugar el Babyfútbol e impresionar a toda la Marte 1 con sus goles y jugadas.

A pesar de ser disciplinas tan distintas, el deportista reconoce que le aportan muchos valores y conocimientos a su vida. El ajedrez ha traído consigo inteligencia y estrategia para Jerónimo, en cambio el fútbol le ha colaborado para todos los aspectos físicos. Él afirma que la felicidad que da hacer un gol es igual a la de ganar una partida con un jaque mate.

El niño llegó al tablero de cuadros blancos y negros hace aproximadamente año y medio, gracias a que un día su mamá le regaló uno. No va a dejar ninguno de estos deportes y espera llegar a ser muy destacado en ambos.

Con las emociones en juego

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Juan Felipe Vargas Guarín

 

Era la tarde del jueves 9 de enero, me dirigí hacia el Parque del Ajedrez donde esperaba ver la sexta ronda del Festival Babyajedrez. Estaba un poco temprano, faltaba poco menos de una hora para que comenzara pero los alrededores de dicho espacio deportivo ya estaban llenos. Había niños comiendo, jugando y hasta durmiendo. Pero había una niña cantando algo sobre el algodón de azúcar que se veía muy feliz… un rato más tarde me daría cuenta que se llama Mariángel Montoya.

Ella tiene apenas 8 años y es una de las deportistas más destacadas dentro de su categoría. Todo esto se debe a que ya lleva un buen recorrido dentro del ajedrez, lo lleva practicando desde los 4 años. Lo conoció al ver a su padre jugando y se interesó mucho en la disciplina. Con una sonrisa algo pícara me dice que “en la casa Montoya se aprende primero a jugar ajedrez que a leer”… eso fue lo que pensé en el momento que me enteré que su hermana Gabriela, de 2 años, también sabe jugar. Verlas a las dos jugando es todo un show.

Mariángel es una niña muy activa, no solo disfruta del juego de alfiles y peones sino que también le gusta montar en patines y patineta, pero en definitiva su mayor talento está dentro de este deporte.

Me comenta que entre sus más grandes metas está que cuando crezca quiere ser una jugadora profesional y quedar campeona mundial, esto con el anhelo de conocer, enfrentar y vencer a su ídolo, el gran maestro internacional de ajedrez Magnus Carlsen.

Para la niña este no es su primer Festival de Festivales. El año pasado también participó y aprendió mucho. A pesar de que la sexta ronda no la ganó fue una partida llena de sentimientos y emociones, y está segura que lo va a dar todo para conseguir entrar en el podio de esta competencia.

 

El pequeño que pone en jaque a los más grandes

Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Juan Felipe Vargas Guarín

 

Nicolás Santamaría es uno de los deportistas más pequeños que participa del Festival Babyajedrez, pero él únicamente es pequeño en edad y estatura porque su espíritu es el de un gigante. Él pertenece a la categoría sub 11 con apenas 6 años, es decir, está compitiendo con niños que lo superan ampliamente en edad.

La tranquilidad con la que juega es increíble y su talento para tomar las decisiones correctas durante la partida es innegable. Ya ha tenido la oportunidad de competir en varios torneos como lo son Ajedrez al Parque y el Festival Panamericano Escolar de Ajedrez. También se encuentra actualmente como el mejor de la categoría sub 6 en Medellín.

Hace un año que conoció esta disciplina y todo comenzó como un simple juego con su padre. Él sólo quería jugar un juego de mesa, pero el único que tenía su papá era el ajedrez. A partir de este momento empezó una pasión compartida en familia. Se enamoró del juego ciencia porque es un deporte que lo hace pensar y puede llevarlo a todas partes para jugar con sus amigos.

Acepta que es la primera vez que “juega con niños de este tamaño” pero luego de haber ganado 2 rondas su alegría y esperanza sigue creciendo. Seguro va a tener muy buen desempeño en este torneo y va a demostrar que es capaz con cualquier reto.