Harry, talento y calidad a la altura

11 enero, 2018


Autor: Alejandro Rave
Fotógrafo: Andrés Henao

En el voleibol es común ver jugadores de gran talla, pero se hace particular cuando en las categorías inferiores se ven niños con alturas de jugadores profesionales, como los 180 centímetros que mide Harry Andrés Rivas Copete, jugador del equipo del Colegio Madre Laura y que busca destacarse en la duodécima edición del Festival de Voleibol en su segundo año de participación consecutivo.

Sus padres provienen de regiones que han regalado excelsos deportistas para el país: su mamá es del Chocó y su papá oriundo de la región de Urabá. Esto es solo un punto de partida para ir sabiendo que Harry es un futuro deportista, gracias también a la influencia de su padre que practicaba varios deportes en su juventud, caso similar al de su hijo quien además del voleibol también practicó el fútbol.

“Yo estaba en la escuela de fútbol de Aristigol, era delantero y me iba muy bien, pero los desplazamientos de mi casa al entrenamiento eran muy largos y eso me aburrió. Ahí fue cuando descubrí el voleibol en mi colegio y me enamoré de este deporte” agrega Harry, quien aún juega fútbol, pero ya toda su atención y disciplina la concentra en el voleibol y por eso se proyecta como uno de los mejores jugadores del Festival.

Harry entrena fuerte todos los días para mejorar cada vez más su nivel. Sus remates y bloqueos al lado de la malla le llenan de méritos para alcanzar sus objetivos. “Yo quiero vivir del voley, llegar a ser profesional, conseguir una beca y ayudar a mi familia, tengo el talento y la disciplina para lograrlo” dice con convicción Harry, quien espera conseguir el título de campeón con su equipo en esta versión del Festival de Voleibol.