Worban sí es trabajo urbano

14 enero, 2019


Por: Juliana Sosa Góngora
Fotografía por: Andrés Henao

El nombre del club cambió de Tropimix a Worban para reflejar su esencia: trabajo urbano, por las palabras “work” y “urban” en inglés. En el Festival de Baby Porrismo Inder Medellín lograron varios reconocimientos y se destacó el primer lugar en la categoría hip hop – junior mixto. Allí, entre 17 niñas, estuvo Bréiner Álvarez.

Hace un año se unió y recuerda que el recibimiento de las chicas tal vez no fue el mejor, aunque eso cambió rápidamente: “La relación al principio no era tan buena, pero después nos volvimos muy apegados. Me gusta cómo compartimos los pasos”, aseguró el habitante del corregimiento de San Cristóbal.

Los jueces les dieron el puntaje de 240,8 y ese número fue el premio al esfuerzo: “Tenemos este Festival dentro de los eventos prioritarios. El grupo sale a vacaciones en diciembre, pero los que van a participar siguen con la preparación todo diciembre y enero. Realmente son niños y familias entregadas al baile”, afirmó el director Carlos Andrés Gallego.

El acompañamiento de los padres es fundamental. Además de su apoyo y motivación, contribuyen para que los pequeños adquieran buenos hábitos y no caigan en malos pasos. Es una tarea que complementan los instructores, que desean formar bailarines y personas íntegras.

“Hacemos mucho trabajo en equipo, de solidaridad y realizamos salidas pedagógicas. Aparte de lo dancístico, también trabajamos lo social y lo humano”, afirmó Carlos Andrés, quien finalmente destacó el carisma y la humildad de Bréiner, cualidades por las que es muy querido en Worban.