Un camino de iniciación deportiva hasta Festival de Festivales

12 enero, 2018


En su octava versión, el Festival de Festivales representa un evento supremo para muchos jóvenes jugadores de Medellín y distintos municipios de Antioquia y Colombia, incluso cuando su única disciplina en juego era el Ponyfútbol. Pero un niño, antes de saber que quiere jugar en el ‘Pony’ u otro de nuestros festivales deportivos, debe pasar por un proceso de iniciación al deporte.

El punto de partida es el ejemplo. Cuando un niño se interesa en algún deporte es porque tiene un motivador en su entorno que lo practica. Lo ideal es que sean sus padres a quienes vea en actividad física, pero en ocasiones, son otros familiares como tíos, primos y abuelos quienes lo impulsan a este hábito. O bien, otros referentes que puede encontrar en su barrio y en la escuela, como sus compañeros y vecinos.

En todos los casos hay que propender siempre por el contacto con las personas que se ejercitan y su ambiente, así los niños se guían por el bienestar que el deporte genera. Cualquier edad es buena para la actividad física, sin embargo, los expertos aseguran que a los 7 años la decisión por deporte concreto es más segura, pues ya la fuerza, coordinación, resistencia y flexibilidad están desarrolladas.

Jugar un torneo interclases puede ser un paso a seguir si iniciar en el deporte se ve como un proceso de descubrimiento. Los niños deben tener la posibilidad de encontrar qué les gusta practicar, qué es lo que más les apasiona. Un panorama ideal es cuando pueden probar todos los deportes a manera de juego, esto les permite entender la noción de las reglas sin que haya una exigencia competitiva en cada uno que pueda frustrar su experiencia.

La competencia debe ser una consecuencia del juego, al prepararse para ella se experimentan las rutinas de cada deporte y la decisión de continuar o no con él se presenta al conocer la disciplina que requiere.

Festival de Festivales, en efecto, es un escalón grande en el recorrido de elegir un deporte, practicarlo y competir para él. Pero no solamente por los triunfos sino porque es un verdadero escenario de iniciación deportiva, pues es la oportunidad para que los niños muestren su talento y se identifiquen a sí mismos en su deporte, además de conocer las otras disciplinas y cómo son sus participantes.

En un festival como este, o en otros certámenes deportivos, quizás son más los padres o los entrenadores los que piensan en una meta ganadora. Para los chicos, lo más importante debe ser descubrir, compartir y sentirse satisfecho… así como lo importante que se siente un joven futbolista que debuta para un público adulto diferente a sus familiares y maestros la primera vez que juega en la Cancha Marte.