¡Valen el doble! Hermanos Carvajal: voleibolistas de corazón

6 enero, 2020
Fotografía: Donaldo Zuluaga

Por: Karina Arango

 

Compañeros de nacimiento y ahora “partners” en el deporte. Jerónimo y Tomás Carvajal ahora la rompen juntos en el Inder Medellín y como buenos mellizos, quieren ser la sensación de este Festival. “Los mellizos han hecho un proceso muy bonito que viene acompañado de un seguimiento con los padres de familia. Es una articulación muy buena con ellos porque también son voleibolistas. Eso para nosotros es fundamental, son un par de talentos en proyección”, afirma su entrenador Santiago Ortiz.

Discutir es algo típico entre hermanos pero, aunque estos chicos lo hagan cada vez que alguno hace algo indebido, especialmente dentro de la cancha, al final siempre buscan la reconciliación y aportarle el uno al otro.

No tienen los mismos sueños: Jerónimo quiere ser ingeniero de sistemas como su padre o ilustrador digital, porque además de jugar voleibol le encanta dibujar. “Quiero pedirle a mis papás que me regalen una tablet para el dibujo”, suplica. Por su parte, Tomás quiere trabajar en robótica y ser voleibolista profesional.

Aun siendo ellos tan diferentes, tanto en lo físico como en la personalidad, sus padres los motivaron a tener una misma pasión: el voleibol. Hace 6 años lo practican. A uno le gusta atacar, al otro le gusta armar. Y no resulta casual que sean tan buenos en el deporte, porque su papá, Juan Felipe, fue jugador de voleibol en el Tecnológico de Antioquia y su mamá, Tatiana, representó al colegio Lola González en la misma disciplina.

En la edición 2019 del Babyvoleibol, los mellizos fueron campeones con su equipo en una final vibrante y desde ese momento su motivación principal para entrenar y mejorar en lo deportivo es la participación anual en este certamen. “Hace un año fuimos campeones, fue muy duro porque íbamos perdiendo la final. El segundo set lo remontamos, un compañero pasó un balón de cabeza y con ese punto alcanzamos la victoria”, así narró Tomás el desenlace de la competencia.

Para ellos, lo mejor de ser mellizos es que se tienen el uno al otro.